martes, 7 de julio de 2009

El país / Edición Impresa
Pirillo declaró en la causa Herrera de Noble
“Magnetto me dijo que hubo gestión de Videla”

En un escrito ante el juez Conrado Bergesio, el ex dueño del quebrado diario La Razón mencionó al CEO de Clarín en el trámite de adopción de los hijos de la viuda de Noble. Abuelas pide un careo entre Pirillo y Magnetto.
Secciones

Martina Noailles
06.07.2009

Inicio. La demanda para determinar la identidad de los hijos de Herrera de Noble es de 2002 e incorporó el escrito de Pirillo.
El ex dueño del diario La Razón, José Pirillo, declaró ante la Justicia que en 1985 el actual CEO de Clarín, Héctor Magnetto, le dijo que fue quien “hizo la gestión para que (Jorge) Videla le consiguiera los chicos” a Ernestina Herrera de Noble. El testimonio se sumó el viernes a la causa que desde hace siete años duerme sin definir si los hijos adoptivos de la dueña del multimedio son hijos de desaparecidos. Ante la presentación, Abuelas de Plaza de Mayo pidió al juez federal Conrado Bergesio que cite a declarar a Pirillo. El testigo que podría sacudir el expediente es un viejo empresario, acusado de quebrar el diario La Razón y de defraudar a la administración pública desde el Banco Cabildo. Su versión aparece en momentos en que las querellas intentan evitar que los análisis para develar la verdadera identidad de Marcela y Felipe Noble Herrera se realicen en el Cuerpo Médico Forense y no en el Banco de Datos Genéticos como lo establece la ley. Hace tres meses, Pirillo llamó a uno de los abogados querellantes de la causa y le relató su versión. “Con los abogados de Abuelas le dijimos que todo lo que tuviera que decir lo hiciera en la Justicia”, cuenta Pablo Llonto, representante de la familia Lanuscou Miranda, que intenta determinar la identidad de uno de los hijos de Herrera. Y así fue. El ex banquero llevó al organismo su testimonio, que el viernes fue presentado ante Bergesio. En su declaración, Pirillo relató una reunión con Magnetto, cuando ambos formaban parte del directorio de Papel Prensa: “Me manifestó que ‘en realidad los hijos a Ernestina se los dio Videla’ fruto de sus gestiones personales ante el entonces presidente de facto, de modo que los ‘compromisos’ asumidos eran muy fuertes y que yo no podía venir a ‘tirar todo por la borda’ de la noche a la mañana, porque ponía en peligro la democracia y la institucionalidad”, contó en el escrito.El empresario aclaró en su presentación que su posición lo llevó a conocer “el verdadero poder en las sombras, ostentado por personas inescrupulosas, capaces de cometer los más aberrantes hechos para proteger sus intereses” y que su intención “es aportar a la causa para lograr el esclarecimiento de los hechos”. Tanto Llonto como Alan Iud, abogado de Abuelas, esperan que el juez Bergesio cite a Pirillo y que luego, ordene un careo entre él y Magnetto, quien cuando declaró en esta causa dijo ignorar el origen de los chicos. “Queremos que de una vez por todas diga todo lo que sabe y está ocultando. Magnetto es una de las pocas personas con vida que sabe la verdadera historia de los hijos de Ernestina”, indicó Llonto. Mientras tanto, las querellas continúan enfrentando la decisión de la Corte que estableció que los análisis de ADN se hagan tal cual lo planteó Herrera de Noble: que las muestras de sangre de Marcela y Felipe sólo se cotejen con dos familias, que los exámenes no se hagan en el hospital Durand y que las muestras sean destruidas después de los análisis.El respaldo de Estela de Carlotto En su presentación ante la Justicia, Abuelas de Plaza de Mayo –querellante en la causa desde 2008– le informó al juez Conrado Bergesio que “una persona que se identificó como José Pirillo se comunicó con la Asociación y relató tener conocimiento de circunstancias relativas a los hechos que se investigan. Venimos a acompañar el original de su declaración y a solicitar que se lo convoque a brindar declaración testimonial”. Pirillo: “Si al juez le interesa, puedo contar más” José Pirillo no está en Buenos Aires. Decidió esperar la citación de la Justicia desde algún rincón del país. Asegura que si el juez lo decide se presentará a ratificar sus dichos. En una entrevista telefónica con Crítica de la Argentina relató su versión y afirmó: “No quiero terminar como Julio López”.–¿Qué sabe acerca de la identidad de los hijos adoptivos de Ernestina de Noble?–En 1985 adquirí el diario La Razón que, con La Nación y Clarín, era socio en Papel Prensa. Allí ejercí funciones directivas junto a Bartolomé Mitre y Héctor Magnetto. En mayo o junio de ese año Magnetto me pidió que dejara de publicar notas sobre casos de apropiación de bebés porque era un tema que dañaba particularmente a “la Señora” y a él. Le dije que si era cierto yo debía charlarlo con Ernestina y me contestó que tenía el suficiente poder para hablar en su nombre porque era el albacea de sus hijos. “A los chicos se los conseguí yo”, me dijo, y agregó que se los había dado Videla fruto de sus gestiones personales. –¿Nunca lo habló con nadie?–Desde el 85 se lo conté a distintos presidentes y jefes de la SIDE. Lo supieron Raúl Alfonsín, Eduardo Duhalde y Carlos Menem. No sólo no hicieron nada sino que me metieron preso en una causa por administración fraudulenta de la que salí absuelto. Querían perjudicarme y sacarme el diario La Razón.–¿Esa causa tiene relación con lo que ahora decidió contar?–Tiene relación con mi dureza para no prestarme a los acuerdos entre Papel Prensa y las Fuerzas Armadas. Ellos tenían compromisos preacordados desde antes de mi llegada que yo no quise cumplir.–¿Qué compromisos?–Cuando en 1985 La Razón comenzó a publicar notas sobre desaparecidos y apropiación de bebés, Magnetto me dijo que había un compromiso de los tres diarios de no hacer campaña en contra del gobierno militar. –¿Qué le dijo Alfonsín cuando le contó lo que usted sabía?–Me pidió, a través de Facundo Suárez, entonces jefe de la SIDE, que corrobore la información con Emilio Massera, detenido en Magdalena, a quien yo conocía desde el 81. Fui a visitarlo y él me ratificó que los niños fueron entregados por Videla y que todo se realizó por las gestiones personales de Magnetto.–¿Por qué decidió hablar ahora?–A esta altura, con 67 años y teniendo que tomar morfina cada ocho horas, la política ya mucho no me preocupa. Siempre lo conté a quienes creí que podían hacer algo. Después opté por no contárselo a ningún gobierno más. Finalmente tomé la decisión y fui a Abuelas de Plaza de Mayo. Les dije que no tenía problemas en declararlo ante la Justicia. Si al juez le interesa, puedo contar mucho más
.


EL PAIS › INTERPOL DETUVO AL REPRESOR JORGE GRANADA, EX MIEMBRO DEL BATALLON DE INTELIGENCIA 601
Patti tiene otro amigo tras las rejas

A Granada lo detuvieron por la causa en la que se investiga su rol como superior del único interrogador identificado del centro clandestino La Escuelita. Patti lo encubrió años atrás, cuando estaba prófugo de la Justicia.


Por Diego Martínez
El domingo 28 de junio, pese a la derrota kirchnerista, fue un pésimo día para Luis Patti. No sólo porque la boleta con su apellido no estaba en el cuarto oscuro del penal de Marcos Paz. Poco después de las 14, en Ingeniero Maschwitz, Interpol detuvo al teniente coronel retirado Jorge Horacio Granada, el amigo al que encubrió durante su primera etapa como prófugo de la Justicia. Granada salió ileso en la causa que investiga su rol como miembro del Batallón de Inteligencia 601 en el secuestro y la desaparición de militantes montoneros en 1979, pero es altamente improbable que corra la misma suerte en Bahía Blanca, donde era superior inmediato del suboficial Santiago Cruciani, el único interrogador identificado del centro clandestino del Cuerpo V de Ejército.
Hijo mayor de un militar homónimo, Granada llegó a Bahía Blanca en diciembre de 1974 con el grado de teniente primero, destinado al Destacamento de Inteligencia 181, que durante el año siguiente reemplazó gradualmente a los matones de la Triple A con la misma bandera anticomunista pero con métodos más sofisticados. En diciembre de 1975 fue secuestrado y torturado hasta la muerte Daniel Bombara, el primer desaparecido de la ciudad. Después del golpe de Estado, el Destacamento 181 nutrió de interrogadores al centro clandestino La Escuelita. Allí se procesaba también la información obtenida en la mesa de torturas y se revelaban las fotos de los secuestrados. Durante los dos años más sangrientos de la última dictadura, Granada actuó como superior inmediato del suboficial Santiago Cruciani, el único interrogador identificado de La Escuelita, que funcionaba detrás del Cuerpo V. A fines de 1977, ya con el grado de capitán, fue trasladado al Destacamento de Inteligencia de Campo de Mayo, donde funcionaba el mayor centro clandestino del Ejército.
El amigo de Patti fue detenido por primera vez en 1985, por decreto del presidente Raúl Alfonsín, acusado de conspirar contra el orden constitucional junto a una docena de militares encabezados por Ramón Camps y Carlos Suárez Mason. Volvió a caer el 25 de julio de 2003, mientras caminaba por plaza San Martín. Llevaba un año prófugo por su actuación en el secuestro de un grupo de montoneros que ingresaron al país en el marco de la “contraofensiva” para resistir a la dictadura militar. En diciembre de 2003 la Sala II de la Cámara Federal confirmó su procesamiento, que había dictado el juez Claudio Bonadío, pero poco después fue excarcelado.
Patti reconoció al ser indagado que eran amigos “desde hace veinte años” y que le hizo llegar dinero durante 2002, cuando era intendente de Escobar, pero aseguró ignorar que estuviera prófugo. Una conversación grabada por orden de Bonadío demostró lo contrario. “Se me está acortando el tiempo. Estoy pensando en entregarme. Es un buen momento”, le confió Granada, que no iba a cobrar la pensión como retirado por temor a ser detenido. El mes pasado la Corte Suprema rechazó el último recurso dilatorio de Patti, que en los próximos meses, tal vez cuando concluya el juicio que afrontará en el Tribunal Oral Federal de San Martín, será juzgado por encubrir a Granada y al coronel Jorge Luis Arias Duval.
La última orden de detención de Granada la libró la Justicia federal de Bahía Blanca el 10 de noviembre pasado. Tal como informó Página/12, en lugar de declarar el secreto de sumario para garantizar las capturas, el juez federal Alcindo Alvarez Canale comunicó la decisión, que incluía a otros cuatro represores, al defensor oficial y al jefe de la cárcel de Villa Floresta. Las detenciones se produjeron meses después. Granada fue el último de la tanda. Según el escueto informe de Interpol que recibió el juzgado, el militar de 63 años fue detenido en la vía pública de Ingeniero Maschwitz, en calle Almafuerte entre Beltrán y Los Cedros, donde residiría su esposa. La causa bahiense tiene ahora dos prófugos: el coronel Aldo Mario Alvarez, que le cedió a su yerno acciones y cargos en la Agencia de Investigaciones Privadas Alsina SRL, y el ex juez federal Guillermo Madueño.

Permalink:http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-127834-2009-07-07.html



EL PAIS › RECHAZARON LA EXCARCELACION DE LOS EX MARINOS
La Cámara le dio el pase a la Corte


La Cámara Federal rechazó un pedido de excarcelación de once ex marinos acusados de delitos de lesa humanidad, entre ellos Alfredo Astiz y Jorge “El Tigre” Acosta, y sostuvo que debe ser la Corte Suprema quien decida si los libera o no.
Fuentes judiciales informaron que la Cámara se pronunció de esa manera al declarar “inoficioso” expedirse sobre los pedidos de excarcelación de los represores, ya que es la Corte quien debe resolver las causas luego de que en diciembre pasado Casación Penal ordenó la libertad de los acusados, luego suspendida. La presentación judicial fue realizada por Astiz, Acosta, Manuel García, Antonio Pernías, Alberto González, Jorge González, Jorge Rádice, Juan Carlos Rolón, Néstor Savio, Víctor Cardo y Ernesto Weber, detenidos y procesados por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar en la ESMA.
La Sala II de la Cámara de Casación ordenó en diciembre pasado la libertad de todos ellos porque llevaban detenido en prisión preventiva –sin sentencia– más de tres años, el máximo que permite la ley. El fiscal Raúl Pleé apeló la decisión a la Corte Suprema, por lo que las libertades no se concretaron hasta tanto resuelva el máximo tribunal, algo que todavía no ocurrió.
Dado estos antecedentes, los camaristas Eduardo Farah y Martín Irurzun consideraron que “no corresponde que los tribunales inferiores se expidan sobre la prisión preventiva de estos encausados, por cuanto sus situaciones se encuentran regidas por el cese que a su respecto decidió la Sala II de la Cámara Nacional de Casación Penal y lo que en definitiva pueda establecer la Corte Suprema de Justicia de la Nación”.
Los camaristas señalaron también que “tampoco resulta pertinente dejar sin efecto las detenciones” de los ex marinos, porque la Cámara de Casación “expresamente suspendió la efectivización de los ceses de las prisiones preventivas que dispusiera”, al aceptar los recursos presentados por el fiscal Pleé.


Permalink:http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-127863-2009-07-07.html


PAIS › EL FISCAL ROMERO VICTORICA INSISTIO EN QUE “HUBO UNA GUERRA” EN LOS ’70
“Hay marxistas en el poder”

Al reiterar su defensa de James Smart, el ex ministro de Gobierno bonaerense durante la dictadura procesado por 63 secuestros, el fiscal general de Casación se entusiasmó por la derrota electoral y especuló con “nuevos vientos en la Justicia”.
El fiscal de la Cámara de Casación Penal, Juan Martín Romero Victorica, reiteró que en los ’70, en la Argentina, “hubo una guerra”, por la que responsabilizó a “marxistas fascistas”, algunos de los cuales “están hoy en el poder”, y defendió a Jaime Smart, el ex ministro de Gobierno bonaerense durante la dictadura, procesado por delitos de lesa humanidad. El fiscal que suele jactarse de sus “cuarenta y siete años en la Justicia” dejó así poco margen de duda sobre la denuncia en su contra presentada la semana pasada ante la Procuración por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y el abogado Alejo Ramos Padilla por su “parcialidad”, que lo lleva a obstaculizar causas. El fiscal se alegró por la derrota electoral del oficialismo y aventuró que “se sienten suaves y nuevos vientos que están refrescando la Justicia”. No se sabe si se refería también al fallo de la Sala I de la Cámara de Casación bonaerense que revocó la sentencia contra Carlos Carrascosa, dispuso su prisión perpetua como coautor del asesinato de su esposa María Marta García Belsunce y abrió la puerta para que se investigue a Romero Victorica, amigo de la familia, en la trama de encubridores.
En diálogo con Radio América, el fiscal puso especial interés en la defensa de James Smart –“Jimmy”–, procesado por 63 casos de privación ilegal de la libertad y torturas. Smart goza de prisión domiciliaria porque la decisión de la Cámara Federal de La Plata de enviarlo a una cárcel común fue apelada ante Casación. Romero Victorica acusó por la situación de Smart a “representantes conspicuos de la República Argentina, marxistas fascistas que representan una sola voluntad, algunos de los cuales están en el poder y no les gusta la manera de pensar de algunos hombres de derecho”. “No voy a aceptar que Smart torturó y secuestró, como dicen estos señores. Fue un magistrado de primera y supo administrar justicia; no era ni policía ni militar represor... Lo único que hay es un testimonio de un ex integrante de organizaciones armadas que a mí no me convencen como prueba.”
El 29 de junio pasado ante la Sala IV de Casación Penal, Romero Victorica hizo un encendido alegato en defensa de Smart y de Ibérico Saint Jean, ex gobernador de facto. El subsecretario de DD.HH. Luis Alen y Ramos Padilla consideraron que esa argumentación merece su apartamiento porque “constituye un incumplimiento de sus deberes como fiscal, va contra los mandatos del derecho internacional de los derechos humanos y desconoce la jurisprudencia nacional e internacional que establece la necesidad de remover los obstáculos que impiden el juzgamiento y castigo de los delitos de lesa humanidad”.
“El Potro” es consecuente. La sutileza no es lo suyo. Intentó ser designado juez de la Cámara de Casación, pero su pertenencia a la corporación judicial viciada de vínculos con la dictadura lo dejó fuera de carrera: no conseguiría el aval del Senado. En el ’92 dijo sobre su luego fallida postulación “creo que Menem me sostiene porque sabe que yo entendí perfectamente su mensaje de reconciliación nacional. Yo jamás dije una sola palabra contra los indultos, pese a que indultaron a Firmenich y me tuve que tragar ese sapo. Claro que con el indulto también liberaron a muchos amigos míos, del bando contrario al de Firmenich”. Se tuvo que conformar con la fiscalía general de Casación. En su jura lo acompañaron algunos de esos amigos: José Alfredo Martínez de Hoz y el ex presidente de facto Roberto Levingston. Y, también, un ejecutor de poca monta: Luis Abelardo Patti.
Se erigió en el perseguidor de la cúpula de Montoneros. Consiguió la extradición de Mario Eduardo Firmenich desde Brasil y luego viró en íntimo amigo de otro integrante de esa conducción, Rodolfo Galimberti. Hasta fue a la fastuosa boda del secuestrador de los hermanos Born en 1990 en Punta del Este. Menos públicas fueron las tratativas para lograr la devolución del dinero que habían pagado los dueños de la multinacional por su rescate.
En los corrillos judiciales recuerdan también cuando Romero Victorica pidió una disminución de la pena contra el ex juez Francisco Trovato, quien se había fugado luego de ser condenado por recibir un lujoso placard como coima. “La irrefrenable tendencia de cualquier persona, sea juez o no, a verse privado de la libertad obra en la mayoría de los casos como un fuerte instinto natural, cotejable con el de conservación, incontrolable las más de las veces, y que escapa a la reflexión”, justificó el fiscal.
Más amigo de los García Belsunce se apersonó en el velatorio de María Marta y especuló con que fue un crimen pasional haciendo caso omiso de su rol de fiscal.




Permalink:http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-127864-2009-07-07.html



No hay comentarios: