miércoles, 11 de marzo de 2009


Sábado 14 de marzo – 22 horas

Pitu Farías:
puro talento marplatense
en concierto



Uno de los artistas más completos de nuestra ciudad se presentará el próximo Sábado 14 de Marzo en Abbey Road. Acompañado por Marcelo Sanjurjo en teclados, Martín Sciurano en bajo, Chicho Romairone en batería, Ariel Campos en percusión, más la participación especial de Patricio Quinteros en el contrabajo, Pitu Farías desplegará sus mejores canciones, a partir de las 22 hs. Además, tocarán como invitados la banda Tembo y el Dúo Domus.


Pitu Farías en Abbey Road concert bar
Sábado 14 de Marzo - 22 hs. - Juan B Justo 620

www.myspace.com/pitufarias

Pitu Farías festeja sus 10 años con la música

Fernando Farías nació en Mar del Plata en el año 1979. Con 19 años compuso sus primeras canciones y desde entonces se presentó en diferentes espacios de la ciudad. Lleva en su haber más de 60 canciones, que van desde el género de la canción, pasando por ritmos latinoamericanos, reggae y candombe.

En el año 1999 presentó por primera vez sus canciones en vivo, y a partir de allí recorrió los escenarios más importantes de Mar del Plata. Farías tocó en reiteradas oportunidades para organismos de derechos humanos, como Madres de Plaza de Mayo, Abuelas y la Agrupación H.I.J.O.S. Compartió escenario con Dios los cría, con el cubano Silvio Rodríguez, Vicente Feliú, Daniel Viglietti y Actitud Maria Marta, entre otros.

El cantautor marplatense protagonizó uno de los momentos más emotivos de la Cumbre de los Pueblos celebrada en Mar del Plata en noviembre del 2005, cuando entonó “Hasta siempre Comandante”, instantes antes del discurso del presidente venezolano Hugo Chávez.

Además de la música, la carrera del Pitu Farías se conjuga con el cine. Con 23 años, en el verano del 2002 fue asistente de producción de Roberto Gispert en film “Después del mar”, dirigida por Adrián Caetano. Tres años más tarde, realizó su primer cortometraje “El Margen”, de producción independiente, en el que fue actor, autor y codirector. “El Margen” quedó seleccionado entre las 60 mejores realizaciones de Telefé Cortos; compitió en el Festival Internacional de Cine Independiente de Mar del Plata, y participó en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.


Anticipadas en Locuras y Musical Norte


SE AGRADECE SU DIFUSIÓN.-

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LA CAMARA FEDERAL ANULO UNA DECLARACION INDAGATORIA
Un represor tucumano beneficiado


Por Ramiro Rearte
Desde Tucumán
Mientras se discute la lentitud de la Justicia en todo el país para elevar a juicio las causas por violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura militar, en Tucumán el represor Roberto “Tuerto” Albornoz se benefició con la anulación de una declaración indagatoria. Los jueces Ernesto Wayar, Graciela Fernández Vecino y Marina Cossio de Mercau, integrantes de la Cámara Federal de Tucumán, desestimaron “por errores procesales” el testimonio.
El juez federal N° 1, Daniel Bejas (a cargo de la investigación), fue optimista al ser consultado por Página/12, sobre la decisión de los magistrados de hacer lugar al planteo de nulidad de la indagatoria tomada al represor a fines del año pasado. “Esta medida no nos afecta en nada. El trabajo de investigación y de toma de declaraciones lo seguiremos llevando adelante. En el peor de los casos, podríamos perder un par de meses más”, aseveró Bejas a este diario.
El hecho comenzó a gestarse a fines del año pasado con el primer fallo de la Cámara Federal de Apelaciones que hizo lugar al planteo de nulidad de una indagatoria tomada al ex policía Albornoz en octubre de 2008, en el marco de la causa caratulada “María Fernández Juárez”. El abogado defensor del represor, Ezequiel Avila Gallo (hijo), denunció que en ese acto no se detalló “en forma precisa ni circunstanciada la conducta” de su defendido en el hecho histórico que se investiga ni se exhibió la prueba concreta. Este planteo fue rechazado por el juez Bejas en una resolución firmada el 20 de octubre pasado. Según el abogado, el magistrado insistió en ese escrito en que existían “fundamentos suficientes” para indagar a su defendido.
Sin embargo, la Cámara Federal escuchó los pedidos de justicia e igualdad del represor Albornoz, argumentando que “tales falencias ocasionan un grave detrimento al ejercicio del derecho de defensa y de las normas que regulan el debido proceso, que como garantías constitucionales resguardan los derechos individuales”, concluyeron los camaristas, quienes además de revocar la resolución de Bejas (dejando mal parado al magistrado puertas adentro del Poder Judicial) hicieron lugar a la nulidad de la declaración indagatoria de Albornoz.
Sobre la posibilidad de que los planteos de la defensa del represor posterguen la elevación a juicio de las causas por centro clandestino, el juez Bejas remarcó que “la Cámara me dijo que no, entonces yo insistí. Ahora, si es reincidente el rechazo, volveré a tomarle declaración tal como lo piden los funcionarios judiciales. En el peor de los casos perderemos dos meses en un solo testigo”.
Albornoz está imputado en varias causas de delitos de lesa humanidad junto a los represores Antonio Domingo Bussi y Luciano Benjamín Menéndez, ya que se desempeñó como jefe del Servicio de Información Confidencial de la Policía de Tucumán entre 1975 y 1978.
PEDIDO DE LOS ORGANISMOS DE DD.HH. AL CONSEJO DE LA MAGISTRATURA
En plan de apurar los juicios

Frente a las demoras en los procesos a los represores, solicitaron que se controle a los jueces. También plantearon la necesidad de unificar causas, abrir los archivos del Estado y participar en la comisión interpoderes que impulsa la Corte.

Por Adriana Meyer
Un grupo de organismos de derechos humanos estuvo ayer en el Consejo de la Magistratura y, como ya lo había hecho en la Casa Rosada y también en la Corte Suprema, volvió a plantear su preocupación por la demora de los juicios por los crímenes cometidos durante la dictadura. “Necesitamos que los juicios no sean eternos”, dijo Tati Almeida, de Madres de Plaza de Mayo línea Fundadora, mientras que Rosa Roisinblit, de Abuelas de Plaza de Mayo, coincidió en que “hay que apurar los juicios porque hay más de 400 nietos por recuperar”. Los consejeros fueron interpelados para que controlen la labor de los jueces y acusen a quienes no cumplan, y recibieron el documento donde los organismos plantean la necesidad de unificar causas, abrir los archivos del Estado y participar en la comisión interpoderes que impulsó la Corte, a propuesta de ellos.
La necesidad de crear un ámbito en el que los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial establezcan una “estrategia estatal” para acelerar los procesos sobre los delitos cometidos por los sicarios del Estado había sido escuchada por Cristina Fernández de Kirchner el 18 de febrero, y por los ministros de la Corte Ricardo Lorenzetti y Elena Highton de Nolasco días después. El máximo Tribunal recogió el guante y envió la convocatoria oficial para que esa comisión empiece a funcionar. Madres, Abuelas, APDH, Herman@s, Familiares, LADH, MEDH y Serpaj quieren que sea un ámbito público en el que los organismos puedan presenciar las reuniones.
Con el actual ritmo de sentencias anuales habría juicios a los represores hasta 2025. En su documento, los organismos manifestaron que estos procesos se deben desarrollar bajo “una premisa irrenunciable: se debe juzgar a todos los represores por todas las víctimas”.
El presidente del Consejo, Luis María Bunge Campos, los recibió con un discurso de tinte republicano, mientras que las palabras de la consejera Diana Conti fueron más combativas. “Hay resistencia en muchos jueces, son lentos a propósito y así cometen mal desempeño y el Consejo de la Magistratura actúa. Eso no es conflicto de poderes”, había argumentado Conti, en alusión al cruce entre la Rosada y la Corte, antes de ingresar a la sala de acuerdos, que permaneció cerrada a pedido de los organismos.
Graciela Rosenblum, de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, planteó la falta de sanción al Tribunal Oral Federal 5 y al juez Sergio Torres por el asesinato del represor Héctor Febres. El año pasado el Consejo desestimó el juicio político contra esos magistrados, y por eso los organismos no esperan que prospere el nuevo pedido de enjuiciamiento que hizo la Secretaría de Derechos Humanos, aunque no descartan que el viento político haya cambiado. Rosenblum también expresó la preocupación por el cambio de juzgado de la causa por la desaparición del testigo Jorge Julio López, y, una vez más hubo silencio en la sala. Sí reaccionaron ante la indefinición del juicio por el asesinato de Floreal Avellaneda. Llamado telefónico mediante, informaron que comenzará el 15 de abril en San Martín. Los consejeros estuvieron de acuerdo en integrarse a la comisión interpoderes, y anunciaron que irán a todos los juicios por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura. La calma se vio alterada cuando Conti los exhortó a hacer las acusaciones específicas contra los jueces que entorpezcan estos juicios, porque José Schulman, de la LADH, le respondió: “¿Qué más quieren que hagamos? Juntamos toda la prueba de los juicios, ponemos los testigos, los abogados, el transporte”.
Para graficar la gravedad de la situación, los organismos estimaron que este año la Cámara de Casación pondría en libertad a 127 represores. Algunos consejeros manifestaron su sorpresa, otros prometieron hacer algo. “Acá más que atraso en las causas lo que hay es una demora en juzgar el genocidio, y ésa es la razón de fondo de que no se avance”, les dijo Schulman. Mabel Gutiérrez, de Familiares de Desaparecidos, apuntó que “además de crear nuevos tribunales hay que traer aquellos que tienen poca carga laboral para que se hagan cargo de algunas causas”. El periplo que iniciaron en Balcarce 50 seguirá el martes en la Procuración, luego en el Congreso y finalmente en el despacho del secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini.


La droite la mort

Por Mario Goloboff *
“La derecha la muerte.” Con este título encabezaba la célebre escritora francesa Marguerite Duras una de sus escasas y alarmadas notas en el diario Le Monde, cuando parecía que el poder se les escapaba ya a los socialistas, arribados al gobierno, casi milagrosamente, en 1981, de la mano de François Mitterrand, uno de cuyos primeros actos públicos fue conceder la ciudadanía a dos escapados de regímenes totalitarios, Milan Kundera y Julio Cortázar (este último venía solicitándola, sin éxito, desde hacía muchos años). Otro acto, más trascendente aún, en el país de la guillotina y los ajusticiamientos a mansalva, y contra la mayoritaria opinión de sus conciudadanos, fue la abolición de la pena capital.
La autora de Moderato Cantabile y de El amante, y del guión, entre otros grandes títulos, de Hiroshima mon amour, quien sucumbiría al cáncer y al alcohol antes de finalizar el siglo, alertaba entonces contra el desértico paisaje que se presentaría a los franceses si las maniobras políticas y el discurso de la derecha lograban imponerse en el seno de la sociedad europea: la pérdida de la diversidad, de la pluralidad, de lo multiétnico y lo multirracial, de lo multicultural, la diferencia, la contradicción, la riqueza, en fin, que es lo que hacen poderosa e irradiante una cultura, una nación, una comunidad.
No casualmente me viene ahora a la memoria aquel artículo, a la vista de estos tres (auto)decididos representantes políticos de la derecha vernácula, de sus camisas blancas, de esas corbatas lisas tan prolijas, de estos apellidos de abolengo, aun cuando provengan de la inmigración italiana y española, puesto que de dónde habrían de provenir apellidos que se quieran argentinos. Galantes, caballerescos, tan pulcros, tan higiénicos, exteriormente, aparentemente limpísimos, profunda y absolutamente vacíos, diciendo nada sobre nada, mientras, el mismo día, el alud de Tartagal arrastra barro e inmundicias, y el torrente de la miseria salta, desde Salta, a los ojos y al cuello de los argentinos, y grita todo lo que aún falta en esta tierra condenada durante décadas de explotación por parte de los hombres de ciertas clases sociales, tan bien representadas, vamos, por estos señoritos.
Los mismos que hoy, sueltos de cuerpo, alegres y modernos, proclaman que el primer y único problema de “la gente” es la inseguridad, por sobre ningún otro. No es ni el hambre, ni la desnutrición, ni la mortalidad infantil, ni la pobreza, ni la falta de agua, de cloacas, de luz, de pavimento, de vivienda, de trabajo digno, ni el analfabetismo, ni el paco, ni los embarazos de miles de niñas y de adolescentes, ni los consiguientes miles de abortos clandestinos y de consiguientes muertas, no, nada de eso es un problema tan grave como el de la in-se-gu-ri-dad. Que nos saquen lo poco, o más bien mucho, que tenemos. Ya lo dijo Jules Romains: “Situarse a la derecha es temer por lo que existe”. Y en la primera línea de un libro clásico de Simone de Beauvoir, El pensamiento político de la derecha: “Bien sabido es: los burgueses de hoy tienen miedo”.
¡Qué notable! Pocos días después, en una no tan impensada, inesperada y complementaria coincidencia, ante el asesinato de su mal nombrado y mal amado florista, “la Diva”, abundante en todo tipo de bienes terrenales, da la respuesta exacta; la que ellos, todavía, no se animaron a nombrar: a la inseguridad, al delito, al robo, la muerte; a la muerte, la muerte. En esta rejuvenecida ley del talión para pantalla plana (“Los que matan deben morir”) vuelve a escucharse, como un eco esperpéntico, al célebre manco del franquismo José Millán de Astray: “¡Viva la muerte!”.
¿Será esto la derecha, mal que les pese a quienes pregonan el fin de las ideologías? ¿Su solución, en todo tiempo, para todos los problemas, es la eliminación física del otro, del distinto, del asocial, del excluido, su aniquilación, su borramiento? Para buscar otros caminos, tan complejos como el problema mismo, profundos y difíciles, están los que piensan en las causas económicas y sociales, ambientales y culturales, los que se ocupan de los derechos humanos “y todas esas estupideces”. Inocente asociación, claro está.
Como la de la segunda interrupción de Millán de Astray al discurso de don Miguel de Unamuno, en la Universidad de Salamanca, luego de aquel primer grito primitivo. Fue con otro no menos necrófilo: “¡Abajo la inteligencia!”. Pareciera haber consignas que van necesariamente juntas...
* Escritor. Docente universitario

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