lunes, 24 de noviembre de 2008


FESTIVAL POR NUESTROS JÓVENES
"LOS JÓVENES NO SOMOS PELIGROSOS, ESTAMOS EN PELIGRO".
DOMINGO 30 DE NOVIEMBRE A LAS 17 HS.
ORGANIZADO POR EL CENTRO BARRIAL PANCHO RAMIREZ.
SANTA CECILIA Y SOLER.
El paísLunes, 24 de Noviembre de 2008
Comienza la última etapa del primer juicio por violaciones a los derechos humanos en Neuquén
Con ocho represores en el banquillo

Los abogados de la Asamblea por los Derechos Humanos abren mañana los alegatos en la causa que juzga los crímenes cometidos durante la última dictadura militar en La Escuelita. Según la querella, "las pruebas son contundentes".

"No va a haber inconvenientes en llegar a una sentencia condenatoria", dijo Bruno Bonetti, de la APDH.
Mañana comenzará en Neuquén la etapa de alegatos en el primer juicio por violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura, llevado a cabo en esa provincia. Ocho represores son juzgados por el Tribunal Oral Federal de Neuquén por su participación en el funcionamiento del centro clandestino de detención La Escuelita durante la última dictadura militar.
El cronograma elaborado por el Tribunal Oral Federal de Neuquén se extenderá hasta el 18 de diciembre próximo, por lo que aún no se sabe si la sentencia será dictada antes de la feria judicial del mes de enero. El primer alegato estará a cargo de los abogados querellantes de la Asamblea por los Derechos Humanos de Neuquén, Bruno Bonetti, María Suárez Amieva y Juan Manuel Kees. Para Bonetti, "están confirmadas las imputaciones, están probados los hechos y están demostradas las responsabilidades de quienes están imputados". "Las pruebas son contundentes. Hay pruebas directas y no va a haber inconvenientes en llegar a una sentencia condenatoria", consideró.
La jornada se iniciará a las 8.30 –hora del este– y podrá ser transmitida en tiempo real por los medios de comunicación, tal como lo definió recientemente la Corte Suprema de Justicia a través de una acordada en la que determinó la difusión de todos los juicios orales de relevancia pública. Frente al Tribunal se colocarán equipos de sonido y pantallas de video para que el público en la calle pueda seguir las alternativas de lo que suceda dentro de la sala.
El abogado de la APDH agregó además que se trata de delitos de lesa humanidad cometidos en el marco de un "genocidio" y que fueron "parte del plan sistemático que se configuró a través de una asociación ilícita de la cual los ocho imputados han sido miembros". Aunque la figura del genocidio no está tipificada en el Código Penal, Bonetti aclaró que su mención pone énfasis en el contexto en que se produjeron las violaciones a los derechos humanos. "Es una vieja deuda que tiene la legislación penal argentina", señaló.
Después de dos meses de declaraciones testimoniales, finalmente llega la última etapa del primer juicio realizado en el sur del país sobre los crímenes del terrorismo de Estado, en el que esperarán su sentencia los coroneles Oscar Lorenzo Reinhold, Mario Gómez Arenas, Sergio San Martín y Jorge Molina Ezcurra, el mayor Luis Farías Barrera, el sargento Francisco Oviedo, el general de brigada Enrique Braulio Olea y el coronel médico Hilarión de la Paz Sosa. Todos ellos, uno a uno, decidieron guardar silencio y no declarar en este juicio.
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Jueves, 20 de noviembre, 2008 -

Escuadrón de la Muerte: Retoman indagatoria


La Justicia retomará hoy la indagatoria en torno a los crímenes del "Escuadrón de la Muerte y Comando Caza Tupamaro" sobre principios de la década del 70, luego de la postergación de audiencias el pasado martes, por la medida gremial de paro dispuesta por los funcionarios del Poder Judicial.
Siete testigos prestarán testimonio desde las 13.30 horas de hoy ante la jueza Penal de 8º Turno, Graciela Eustachio, y el fiscal Ricardo Perciballe, con vistas a ampliar la indagatoria y esclarecer ciertos aspectos del contexto social en el cual se desarrollaron los atentados del "Escuadrón".
La magistrada y la Fiscalía interrogarán hoy, al ex presidente de la Suprema Corte de Justicia, Gervasio Guillot, al ex legislador oficialista José Korzeniak y al capitán de navío (r) Alex Lebel, así como a familiares de Manuel Ramos Filippini y Abel Ayala, ambos víctimas de la organización parapolicial.
El senador y ex presidente de la República Julio María Sanguinetti también fue citado, pero no se sabe si comparecerá ante la sede, puesto que, por su cargo de legislador, tiene la potestad de responder por exhorto. La comparecencia de los testigos fue solicitada por el Servicio de Paz y Justicia (Serpaj).
La Justicia investiga los cuatro crímenes atribuidos al "Escuadrón de la Muerte y Comando Caza Tupamaro", entre 1971-72, es decir, las desapariciones de Héctor Castagnetto y Abel Ayala y los homicidios de Manuel Ramos Filippini e Ibero Gutiérrez.
Viernes, 21 de noviembre, 2008 -
Jueza no hizo lugar a pedido del fiscalBardesio no será interrogado en Argentina
La jueza Penal de 8º Turno, Graciela Eustachio, negó "constituir despacho" en la República Argentina para interrogar al ex fotógrafo policial y ex agente de la CIA, Nelson Bardesio, tal cual lo solicitó el fiscal Ricardo Perciballe, alegando cuestiones "formales".
La magistrada consideró que el testimonio de Bardesio en la causa no puede ser recabado en calidad de "testigo", sino como "indagado", por lo cual el ex fotógrafo policial debe comparecer directamente ante la sede, dijeron fuentes judiciales a LA REPUBLICA. En primera instancia, el fiscal Perciballe aceptaría la resolución de la jueza, señalaron las fuentes.
Bardesio fue detenido el pasado jueves 17 de julio en Argentina tras una orden de captura internacional librada por la jueza Eustachio.
La magistrada solicitó entonces su extradición, y tras la negativa del ex agente de la CIA de "allanar" el proceso de extradición voluntaria, el juez federal de Morón, Jorge Rodríguez, comenzó a instruir en la causa. El fiscal Perciballe pretendió entonces "adelantar los tiempos" de la indagatoria y solicitó "constituir despacho" en Argentina para interrogar al ex miembro del "Escuadrón". Ahora, la jueza negó tal posibilidad, por lo cual su testimonio será recabado una vez se conceda la extradición, explicaron las fuentes. Bardesio es considerado uno de los fundadores del "Escuadrón de la Muerte" y partícipe habitual de los operativos de la organización parapolicial. Bardesio fue secuestrado por el MLN-T y durante su interrogatorio, en la denominada "Cárcel del Pueblo", reveló los nombres de los integrantes del núcleo central de la organización.Viernes, 21 de noviembre, 2008 -
Fusna. Fue en 1974 y culminó con la detención de civiles con poderoso armamentoCapitán naval reconoció acción contra "Escuadrón de la Muerte"El capitán de navío (r) Alex Lebel reconoció ayer ante la Justicia la existencia del operativo, por el cual el 12 marzo de 1974 el cuerpo de Fusileros Navales desarticuló una acción del "Escuadrón de la Muerte". Los detenidos civiles esa noche se comunicaban con "equipos de radio" del Ejército.
Capitán Alex Lebel. Fue uno de los marinos que participó del operativo. La jueza penal de 8º Turno, Graciela Eustachio, y el fiscal Ricardo Perciballe tomaron declaración ayer a cuatro testigos, en el marco de la cuasa por la cual se indagan los crímenes imputados al "Escuadrón de la Muerte y Comando Caza Tupamaros", sobre principios de la década del '70.
La jueza Eustachio y la Fiscalía recibieron el testimonio de los miembros de la Armada Alex Lebel y José Uriarte, de Oscar Ramos (primo de Manuel Ramos Filippini, una de las víctimas del "Escuadrón") y de Alicia Gutiérrez, viuda del abogado Gonzalo Navarrete, otrora defensor de presos políticos y víctima de un atentado por parte de la organización parapolicial.
En este sentido, el capitán de navío (r) Alex Lebel testimonió por primera vez y ante la Justicia sus recuerdos sobre un operativo realizado por el cuerpo de Fusileros Navales de la Armada, en el cual se desbarató un futuro atentado del "Escuadrón", el 12 de marzo de 1974.
Esa madrugada, un operativo de los Fusileros Navales detuvo "dos vehículos, con cinco personas cada uno, con armamento y explosivos, comunicados con equipos de radio que pertenecían al Ejército", recordó Lebel ante la Justicia, y más tarde a la prensa apostada en las afueras del Juzgado.
Los detenidos no eran "miembros de una organización guerrillera de izquierda", como se pensó en un principio, "sino de un movimiento paramilitar de derecha", dijo Lebel. "Recibimos la orden de que esa gente fuera liberada, se le devolviera el armamento y los explosivos, y fuimos sancionados por ese hecho". La orden fue dada por el entonces capitán de navío Hugo León Marques, "un conocido miembro de la dictadura", señaló Lebel. Los detenidos en ese procedimiento eran "todos civiles", expresó.
Los detenidos integrantes del "Escuadrón", en tanto, "manifestaron que fueron maltratados" por el personal que participó del operativo, señaló. "No estuve ni en el procedimiento de detención ni en los eventuales interrogatorios, (pero) me hice responsable porque era personal subalterno que respondía de mí". "Estuve 30 días encerrado en una pieza por ese hecho", dijo.
José Uriarte, el otro marino que compareció ayer ante la Justicia, también fue sancionado por la detención de los miembros del "Escuadrón". En tanto, Oscar Ramos brindó ante la Sede el nombre de los presuntos partícipes del operativo que culminó con el homicidio de su primo, Manuel Ramos Filippini.
La semana próxima la Justicia proseguirá la indagatoria con la comparecencia del ex presidente de la Suprema Corte de Justicia Gervasio Guillot, y del ex senador oficialista José Korzeniak, al tiempo que el senador y ex presidente de la República Julio Maria Sanguinetti también será citado. El ex mandatario puede, sin embargo, ejercer su potestad de legislador y declarar por oficio. Los tres comparecerán en calidad de "testigos".
La Justicia investiga los cuatro crímenes atribuidos al "Escuadrón de la Muerte y Comando Caza Tupamaro", entre 1971-72, es decir, las desapariciones de Héctor Castagnetto y Abel Ayala y los homicidios de Manuel Ramos Filippini e Ibero Gutiérrez.

RED DE NOTICIAS DE DERECHOS HUMANOS


El paísSábado, 22 de Noviembre de 2008
La saga de las muertes
Tucumán fue la cuna del terrorismo de Estado. Fue el general Adel Vilas quien instauró allí en 1975 la tortura como método e instaló el primer centro clandestino en Famaillá. En 1985 el nombre del Malevo Ferreyra integró la lista de represores que elaboró la Comisión Bicameral Investigadora de las Violaciones de Derechos Humanos provincial. Pero durante 33 años nadie le pidió explicaciones. La reapertura de las causas en 2003 se tradujo allí en dosis homeopáticas de justicia. En cinco años la lista de procesados no llega a diez: todos altos mandos militares. La parálisis derivó el mes pasado en una recomendación de la Cámara Federal al juez Daniel Bejas para que citara a indagatoria a secuestradores y asesinos. Mientras Su Señoría analizaba la orden, Ferreyra habló en los medios, amenazó a sus acusadores y luego de alegar contra el proceso de justicia se dio el lujo de matarse ante cámara. Tal como ocurrió con el prefecto Héctor Febres y los coroneles César Anadón y Paul Navone, por decisiones de jueces federales un represor vuelva a burlarse de la Justicia y de toda la sociedad.
El paísSábado, 22 de Noviembre de 2008
El Malevo Ferreyra se pegó un tiro cuando estaban a punto de detenerlo por una causa de la represión
Un final a toda sangre para la televisión

El ex policía tucumano, condenado por violencia y gatillo fácil, brindaba un curioso reportaje mientras la Gendarmería rodeaba su casa. Al terminar, sacó un arma y se disparó ante la cámara. Estaba acusado por una muerte y una violación durante la dictadura.
Por Pedro Lipcovich

El Malevo Ferreyra, un símbolo de la mano dura que fue beneficiado por el represor Domingo Bussi.
"He tratado de obrar con la mayor coherencia", dijo Mario Ferreyra mientras, con absoluta serenidad, se disponía a matar a un hombre que, en este caso, era él mismo. "Bienvenidos –les había dicho a los periodistas de Crónica TV–, porque van a trasmitir algo que es real." Segundos después, se disparó un tiro en la sien; la sangre empapó a uno de sus siete hijos, que lo abrazaba ya muerto, mientras los ojos en blanco del ex comisario empezaban a multiplicarse en las pantallas de la televisión.
Todo sucedió sobre el tanque de agua del techo de su casa, adonde una comisión de Gendarmería había llegado para detenerlo, acusado de participar en la detención ilegal de un hombre y en la violación de una mujer durante la última dictadura militar. El Malevo había saltado a la fama en 1993, cuando escapó de la sala donde un tribunal acababa de condenarlo por el asesinato de tres hombres en 1991, cuando comandaba la Brigada de Investigaciones de Tucumán. Luego de 79 días fugado en el monte, fue detenido. Pero sólo pasó cuatro años y medio preso: en 1998, gracias a dos reducciones de pena dispuestas por el entonces gobernador Antonio Bussi, recuperó la libertad. En 2006 fue nuevamente detenido por lesiones, amenazas de muerte y tenencia de armas, pero otra vez lo dejaron libre. El 11 de noviembre pasado, nuevamente un juez había dispuesto su captura, por primera vez en relación con la represión ilegal que había comandado Bussi.
El 11 de noviembre pasado, el juez federal subrogante Nº 1 de Tucumán, Daniel Bejas, libró orden de detención contra Ferreyra y contra el ex comisario Francisco "Pancho" Orce, en la "megacausa" que investiga la existencia de un centro clandestino de detención en el ex arsenal Miguel de Azcuénaga, durante la última dictadura militar. La investigación se refiere a unas 80 víctimas de un total de mil, que se estima pasaron por ese centro durante la intervención militar de Bussi, en Tucumán. Ferreyra y Orce están acusados de haber participado en la privación ilegítima de la libertad de Carlos Osores y en la violación de Graciela Osores, su hermana.
La medida tomada por Bejas había sido recomendada por los jueces Ernesto Wayar, Graciela Fernández Vecino y Marina Cossio de Mercau en su fallo del 17 de septiembre pasado, que confirmó el procesamiento de Bussi, Luciano Benjamín Menéndez, Alberto Cattáneo y Mario Alberto Zimmermann por delitos de lesa humanidad cometidos en el ex Arsenal; en el caso de Bussi, se le imputó la autoría material del homicidio de Luis Eduardo Falú (hermano de Ricardo Falú, ex diputado nacional y ministro de la gobernación de Ramón Ortega).
Ayer, antes de suicidarse, Ferreyra sostuvo que "persiste la actitud de querernos detener. Si no hay decisión suprema, esto no va a tener fin. La policía –afirmó– tiene que adaptarse a cualquier tipo de gobierno, y somos nosotros los que tenemos que pagar las consecuencias". El jueves pasado, la Justicia había dispuesto medidas de protección para los jueces Bejas y Alicia Noli y para la asesora en derechos humanos Laura Figueroa, quienes habían sido amenazados por Ferreyra.
Antes de 1991, como jefe y caudillo de la Brigada de Investigaciones –sombrero Panamá, camisas negras, patillas inmensas–, había protagonizado varios amotinamientos policiales durante el gobierno de Ramón Ortega. El 10 de octubre de ese año, al mando de ocho efectivos, persiguió a tres hombres; no vaciló en salir de su jurisdicción, en la provincia de Salta, los capturó y, en Laguna de los Robles, los mató a tiros. Después pretendió que había sido un enfrentamiento, pero el 14 de diciembre de 1993, la Sala I de la Cámara Penal tucumana los condenó, a los nueve, a cadena perpetua por homicidio. Cuando terminó de leerse el fallo, el Malevo, esgrimiendo una granada de mano que nadie le había impedido portar, se alzó y, contemplado por los agentes de custodia, escapó con cinco de sus hombres. Estos se entregaron poco después, pero Ferreyra huyó al monte. Lo acompañaba María de los Angeles Núñez, de 19 años, que estaba embarazada de él. Pasaron 79 días hasta que una patrulla lo rodeó y lo capturó cerca del pueblito de Zorro Muerto, en Santiago del Estero.
Sin embargo, Antonio Domingo Bussi, gobernador de Tucumán, en septiembre de 1996 le redujo la condena a 20 años, y en diciembre de 1997 se la achicó otro diez por ciento. La buena conducta en la cárcel, obviamente acreditada por el Servicio Penitenciario provincial, le permitió obtener la libertad condicional el 16 de septiembre de 1998. Dos días después ya tenía trabajo como "supervisor de cobranzas" en una empresa cuyo dueño era Jorge Soria, ex integrante de la Brigada de Investigaciones. El sábado 20 fue homenajeado con un asado por 300 personas –muchas llevaban sombreros como el del Malevo–, en el que participó Enrique Artigas, secretario de Salud del gobierno de Bussi.
En 2003, corrió riesgo de perder la libertad condicional por trabajar en una empresa de seguridad privada, pero nada sucedió. En 2006, una vecina lo denunció, a él y a María de los Angeles Núñez, por pegarle hasta causarle lesiones y amenazarla de muerte. Cuando, por orden del fiscal, fue allanada su vivienda, se encontraron armas de fuego y proyectiles –todas conductas prohibidas en una persona bajo libertad condicional– y se ordenó su detención. Después de dos semanas, el 10 de mayo, se entregó. Pero el 3 de junio la jueza Emma de Nucci le restituyó la libertad condicional, bajo una caución de 5000 pesos. En noviembre de 2007, el propietario de una granja en la localidad de Mista lo acusó de haber ingresado en sus tierras con maquinaria pesada y, junto con varios cómplices, haber cosechado por su cuenta 20 hectáreas de terreno, llevándose 25 toneladas de cereal por valor de 12.500 pesos. Ferreyra declaró ante una fiscalía, y tampoco esa vez le fue retirada la libertad condicional.
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A Sara. "Al compartir muchas cosas lindas de la vida, también estás diciendo te quiero"
Simón: "Los que cometieron delitos de lesa humanidad deben ser juzgados"
Simón Riquelo se llama Aníbal. Vive en Buenos Aires, donde se ha casado y tiene un hijo, Juan Ignacio. El niño que le robaron a Sara Méndez de los brazos en 1976 y fue recuperado en 2002 habló con LA REPUBLICA. Cuenta de su vida cotidiana y de lo complejo que es adaptarse a su historia. Una historia que no rechaza porque es lo que le pasó, pero sobre la cual también pide verdad y justicia.



Sara, Simón y Juan Ignacio. Madre, hijo y nieto, en una playa de Uruguay en el verano de 2008.
Pide que lo llame Aníbal, pero acepta que en Uruguay todos le digan Simón.
Le habían quedado cosas por decir. La difusión en LA REPUBLICA de la entrevista que para un libro que se lanzará el próximo 26 de noviembre en Buenos Aires le había hecho hace más de un año una periodista argentina, había dejado cosas pendientes y generado equívocos. Para explicarse, Aníbal (Simón) nos envió una carta que derivó en este encuentro. En un bar de la calle Corrientes hablamos. Un diálogo en el que él, cauto, puso reglas y explicó de qué no quiere hablar. Casi parco y hasta desconfiado, empezó con pausas y silencios, que a lo largo de la conversación dejaron salir a la luz toda su ternura, los sentimientos de Simón hijo. Pero como Aníbal hombre, también sabe que fue víctima de la represión y no duda en afirmar: "Estoy a favor de la anulación de la Ley de Caducidad, los que cometieron delitos de lesa humanidad deben ser juzgados"...

"Es lo que me pasó"
--¿Aníbal o Simón? ¿Cómo te llamo?
--Aníbal.
--Durante los últimos seis años, desde que descubriste tu otra historia, habías logrado mantener tu intimidad, sin hablar en la prensa, sin que tu imagen apareciera, pero eso ahora cambió y tu nombre argentino, tu cara y tus palabras aparecieron en una entrevista para el libro "Volviendo a casa" de la periodista Analía Argento. ¿Qué cambió?
--(Hace un largo silencio)
--¿Pongo "larga pausa"?
--(Se ríe). Sí, de hecho cambió. hoy estamos acá sentados.
--¿Te sentís vulnerable?
--Sí. Fue una entrevista que se había hecho hace un año y cuatro meses, y en la cual quizás no se refleja la relación que tenemos con Sara.
--¿Por qué diste esa nota?
--No sé. Fue un día que estaba en casa, sonó el teléfono, Analía me contó que estaba haciendo un libro, me dijo de qué se trataba y, no sé por qué, accedí. Supongo que en ese momento yo sentía necesidad de contarlo. Era el momento indicado para que dijera que sí y accedí a la nota. Después, durante un tiempo, y más ahora, cuando salió publicado, estoy arrepentido de haber dado la nota porque no refleja la relación.
--¿Arrepentido de lo que dijiste o de dar la nota? ¿Era más fácil quedarte detrás de una muralla?
--Sí, creo que sí. Pero ahora que vi la nota veo que no aparece la verdadera relación.
--¿Era lo que sentías hace un año y cuatro meses, en ese momento y en ese lugar?
--Sí, en la relación propia de un hijo y una madre.
--Pero la periodista no dejó de decir lo que le dijiste y narró correctamente tu historia, la de Sara y el reencuentro.
--Si bien es así, porque Analía puso todo lo que yo dije, en ese momento la relación con Sara atravesaba altibajos, como ha ocurrido en todos estos años. porque, ¡no es fácil conocer a tu mamá con 25 años!
--Hoy tenés 32, pero, además, han pasado muchas cosas en tu vida durante estos años: estás casado y también sos padre. ¿No sos aquel Aníbal?
--No.
--¿Cuál es la diferencia entre aquel y este Aníbal? Además de la lógica madurez que hoy tenés, ¿masticás mejor toda esta historia?
--Sí, la puedo llevar mejor, claro. Aprendí a aceptarla.
--¿Hubo algún momento en que llegaste a rechazarla?
--No. Dolía y era dura la historia, pero ¿rechazarla?... En ningún momento. Esta es la verdad y es lo que me pasó a mí.
"Me parezco a Sara"
--LA REPUBLICA tuvo acceso al libro y, con autorización de la autora y de la editorial, publicamos tu entrevista. ¿Eso le dio más difusión de la que querías?
--Si bien lo tendría que haber imaginado, no tuve la dimensión de que al dar la nota para un libro iba a tener la repercusión de que aparezca en un diario, con titulares en la tapa. Unos días antes de que ustedes la publicaran, nos reunimos con Analía y los otros chicos de las otras historias en la casa de la editora y nos entregaron el libro. Yo ya en ese momento estaba arrepentido, pero el libro estaba impreso. La publicación en el diario no hizo más que reafirmarlo.
--Luego que publicamos tu entrevista, nos escribiste una carta, para decir lo que entendías que no habías dicho. ¿Cuál de esas cosas que no dijiste querés contar?
--(Hace otro largo silencio). No. No me vienen a la mente anécdotas, ni nada, pero sí la buena relación que tenemos, el compartir a mi hijo Juan Ignacio, que ella sea abuela.
-¿Sara es de las abuelas rezongonas?
--No (sonríe). Lo sabemos compartir. Es linda la relación que tenemos con él.
--¿Cómo hacen para recuperar lo que no pudieron vivir antes: tu niñez, tu adolescencia, los enojos, los te quiero, hasta ser hoy un hombre que le da un nieto a esa madre? ¿Es todo acelerado o miden el no lastimar al otro?
--Desde ya que en ambos hay una búsqueda de no lastimar al otro. Eso está claro. Es indudable que aquello no se va a poder recuperar, ni lo vamos a poder compartir, pero sí estamos disfrutando hoy otros momentos.
--¿Cuáles?
--Hoy disfruto mucho de ser padre y compartirlo con ella. Eso hace más linda la relación. Yo creo que para ella debe ser muy movilizante, cuando de por sí toda la situación es movilizante, el hecho de compartir con mi hijo todo lo que ella perdió de estar conmigo.
--¿Vos y ella recuperan aquella niñez en tu hijo?
--No digo que sea lo que yo busco, pero ocurre, ocurre naturalmente.
--¿Han llorado juntos?
--No.
--¿Todo esto te angustia?... Sé que tenés un gran apoyo en tu esposa, Emilce.
--Sí. pero soy una persona que lo lleva para adentro.
--¿En eso te sentís parecido a Sara? Antes de empezar la nota me dijiste que vos te notabas un carácter diferente al de los hermanos con los que te has criado y ahora veías que eso podía ser de algún modo genético. ¿Podés explicármelo?
--En la personalidad nos parecemos mucho. Los dos somos personas bastante tranquilas para dialogar. Yo me siento muy bien conversando con ella en general, de todo, de la vida. Mis hermanos quizás son un poco más extrovertidos.
--¿Algo parecido te pasó cuando conociste a las dos ramas de tu familión uruguayo?
--Sí, cuando el primer encuentro. Viajé a conocer la familia y fue todo muy lindo, todo muy nuevo. (Los ojos se le iluminan y habla sonriéndole al recuerdo). El primer día conocí a un lado de la familia, donde los primos fueron los más extrovertidos, muy afectuosos. Me hicieron sentir muy bien. Por el otro lado de la familia, los otros primos eran quizás más como soy yo, menos demostrativos... Pero además de la familia estaban los amigos, los que ayudaron a Sara durante todos estos años que me estuvo buscando. De todos recibí realmente mucho afecto y mucho respeto en esto que me pasaba a mí, en que era todo nuevo en tan poco tiempo.
Veraneaba en Marindia
--Cuando se confirmó que eras Simón, me impresionó pensar que tuviste que buscar en Internet tu otra historia para encontrarte con cientos de artículos que hablaban sobre vos y la búsqueda de Sara, sin que lo supieras.
--Sí, es indudable que todo fue muy fuerte y muy rápido. En pocos días me entero de toda la historia, de que existía Sara, de que me estaba buscando, me hice el ADN, la conozco a ella y a toda la familia. Fueron un montón de cosas que ocurrieron en poco tiempo y yo estaba ávido de información. Aunque me habían explicado todo, encontré muchos detalles y muchas cosas.
--¿Qué significa ser padre?
--Es lo más lindo que me pasó. Significa que una persona depende de vos para todo, es alguien que te da mucho cariño. es una relación linda que tengo.
--¿Estuviste en el parto?
--Estuve en el parto, lo presencié y ayudé a que naciera. Fue lindo, a pesar de que yo siempre fui impresionable (sonríe), pero en ese momento sentí que era mi hijo el que nacía y no se me pasó por la cabeza otra cosa.
--Después que fuiste padre, ¿viste las cosas distintas con Emilce y con Sara? ¿Cambió tu forma de mirar la vida?
--Sí.
--¿Habías ido antes a Uruguay?
--Sí, siempre fui desde muy chico. Iba a veranear a Marindia, a casa de amigos. Yo conocía la Costa de Oro, donde seguí yendo cuando más grande.
--Tenés amistad con Macarena Gelman, que tiene una historia similar a la tuya.
--Sí. Me la presentó Sara. Es alguien con quien tengo muchas similitudes debido a las cosas que nos pasaron. Yo tuve la suerte de haber encontrado a mi mamá, ella no, pero es una persona con la que comparto muchos momentos y quiero mucho. Es una amiga.
--También te reencontraste con dos hermanos, Paula y Felipe.
--Sí, dos hermanos. Con Felipe tuve desde el primer momento un acercamiento por el lado del deporte. A los dos nos gusta mucho el fútbol. Es de Peñarol. El fútbol me unió con Felipe.
--¿Y con Paula?
--Con Paula, quizás en un capítulo del libro no quedó clara la buena relación que tenemos. Nos hablamos seguido.
--En otra parte de la carta que nos habías enviado, decís: "Tampoco puedo menos que reconocer la exhaustiva búsqueda, llevada a cabo por mi madre, y sostenida a lo largo de tantos años", y agregás: "Al leer esa entrevista, la sentí fría y despojada de los lindos sentimientos, y del cariño que aprendí a sentir por Sara, mi madre". Tú te has definido como calmo y poco demostrativo, pero leo que allí le estás diciendo a Sara te quiero, ¿no?
--Sí... Con muchos actos o al compartir muchas cosas lindas de la vida, también estás diciendo te quiero.

-- RED DE NOTICIAS DE DERECHOS HUMANOS


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El SEGUNDO JUICIO
Piden que Bussi vaya otra vez al banquillo de los acusados


Bejas tiene en sus manos el requerimento que elevó el fiscal Brito.


El fiscal federal Nº 2, Carlos Brito, firmó el requerimiento a elevación a juicio de la megacausa de la ex Jefatura de Policía que llevará por segunda vez al banquillo de acusados a los represores Bussi y Menéndez. El pedido fue elevado al juez federal Daniel Bejas y se espera que antes de fin de año sea remitido al Tribunal Oral. Se trata del primer juicio en el que se juzgarán los delitos de lesa humanidad cometidos en un centro clandestino de detención.
Como se esperaba, se concretó hace unos días el requerimiento a elevación a juicio de la megacausa de la ex Jefatura de Policía que llevará por segunda vez al banquillo de los acusados a los represores Antonio Domingo Bussi y Luciano Benjamín Menéndez. Se tratará del primer juicio en el que serán juzgados por los delitos de lesa humanidad cometidos en un centro clandestino de detención que funcionó en los años negros de los '70.
El requerimiento se tramitó en la fiscalía federal Nº1, a cargo de Emilio Ferrer, pero fue firmado por su par Carlos Brito, quien subroga dicha fiscalía a causa de una licencia de enfermedad del primero. El escrito fue firmado el 19 de noviembre pasado y fue elevado al juez federal subrogante Nº 1, Daniel Bejas, quien ahora deberá notificar a las partes y resolver los planteos que se puedan presentar en oposición al requerimiento. Luego, en caso de que resuelva darle curso, el pedido será remitido al Tribunal Oral en lo Criminal Federal.
Allí, el 28 de agosto pasado Bussi y Menéndez ya fueron condenados a prisión perpetua por los delitos de lesa humanidad cometidos contra el ex senador provincial Guillermo Vargas Aignasse. Sin embargo, ninguno fue enviado a la cárcel común y en el caso de Bussi mantuvo el beneficio del arresto domiciliario en un country de Yerba Buena. La sentencia, que fue apelada y ahora se tramita en la Cámara de Casación Penal de la Nación, fue firmada por Carlos Jiménez Montilla, Gabriel Casas y Josefina Curi (camarista santiagueña).
Pero esta vez no estarán solos en la sala de audiencias. En el expendiente también están procesados Alberto Luis Cattáneo (ex segundo comandante de la V Brigada de Infantería del Ejército entre 1975 y1976); Albino Mario Alberto Zimmermann (ex teniente coronel del Ejército a cargo de la Jefatura de la Policía); Roberto "El Tuerto" Albornoz (ex jefe del Servicio de Información Confidencial de la Policía de Tucumán entre 1975 y 1978); Luis De Cándido y Ana María Guerra. Esta megacausa incluye 11 procesamientos relacionados a los casos de desaparición de los hermanos Marta y Rolando Coronel; Diana Oesterheld; y de Carlos Apaza, entre otros.RED DE NOTICIAS DE DERECHOS HUMANOS


23-nov-2008 8:55Subject: comunicado prensa de Organismos de TucumánSan Miguel de Tucumán, 22 de noviembre de 2008Ante los hechos de público conocimiento, los Organismos deDerechos Humanos abajo firmantes, reafirmamos la necesidadimperiosa de acelerar los procesos y juicios contra losimputados por crímenes de lesa humanidad.Creemos que sólo la justicia y el fin dela impunidad sonlos únicos medios para lograr la seguridad de todos losciudadanos.Queremos, además, recordar a toda la sociedad que cuandola Justicia Federal ordena la detención de un imputado enlas causas por crímenes de lesa humanidad, funda su ordenen elementos de prueba contundentes.A diferencia de los que luchamos por la justicia, algunosde los imputados en lugar de ejercer su derecho a la defensapara mostrar su presunta inocencia, han preferido la muerte,manifestando un completo menosprecio por la vida, incluidala propia.Nos solidarizamos con las Dras. Alicia Noli y LauraFigueroa y con todos aquellos defensores de derechos humanosy víctimas del terrorismo de Estado que aún hoy siguensiendo amenazados.Los defensores de derechos humanos han demostrado durante32 años su honestidad, su integridad y su defensaincondicional de la vida humana.FirmanAsociación Madres de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Agrupación Tucumana contra la Impunidad,Asociación de Ex Presos Políticos de Tucumán, Asamblea Permanente por los Derechos Humanos-- RED DE NOTICIAS DE DERECHOS HUMANOS



Segunda semana del juicio Area Paraná
Resumen de la segunda semana de audiencias en el juicio por crímenes de lesa humanidad en el Área Paraná


En la segunda semana de audiencias en la causa denominada Área Paraná se continuaron las declaraciones donde se denunció el accionar de las fuerzas represivas que operaron en la zona durante el último golpe de Estado.
También el día jueves se realizó una intervención urbana en las puertas del Juzgado Federal en la que participaron artistas locales, querellantes, familiares y los organismos de Derechos Humanos, en homenaje a las marchas de las Madres que comenzaron en 1977 alrededor de la pirámide de Plaza de Mayo en Capital Federal cuando la policía les dijo que no podían estar reunidas por el estado de sitio y que marcharan. Dado que el juicio es escrito y no tenemos otra forma de informar que no sea haciendo público lo que sucede a puertas cerradas los actos que se llevaron a cabo esta semana se realizarán todos los jueves en la puerta del juzgado, además de acompañar a los sobrevivientes durante sus declaraciones.

Los que siguen son algunos detalles de lo contado en estos días por Alicia Dasso de Bachetti, Hilda Susana Richardet, Julio Bergamaschi, Ramón Roque Gutiérrez, Oliva Cáceres de Taleb, Cristela Godoy de Arín, Juan Rumite, Víctor Arévalo y Luis Silva

"(…) El 14/1/77 fui trasladada a la Casa del Director de la Unidad Penal Número 1 encapuchada y esposada, fui interrogada por el Teniente Primero Appiani, quien me amenaza con una pistola y con traerme a mi hijo de un año a este lugar. (…) en esa oportunidad el militar me habla sobre compañeros de militancia que ellos tenían detenidos y nombra a Claudio Fink (…) yo estaba segura que lo tenían porque se refiere a detalles de los que solamente Claudio sabía (…) le pregunto a Appiani cómo sabía ese detalle y este me reafirma 'porque lo tenemos a Fink' (…)"
Claudio Marcelo Fink se encuentra desaparecido. Fue secuestrado el 12 de agosto de 1976 de su casa en calle Jujuy 273 de Paraná

"(…) En ese momento; en los días posteriores al golpe militar el responsable del Batallón de Comunicaciones era un militar de apellido González y el responsable del Comando era el General Cattuzzi, esto me lo confirmó Monseñor Tortolo, quien me hizo una visita en la enfermería del Batallón de Comunicaciones (…)"

"(…) Estando en el Batallón de Comunicaciones, por una ventana que estaba pintada pude ver el patio interior donde se reunían los soldados a desayunar, en este lugar había un árbol con un cantero cuadrado que lo cercaba, este patio tenía aproximadamente 20 mts (…) desde el baño de la enfermería, mirando por la ventana veía la manzana donde hoy está la escuela Álvarez Condarco, este lugar estaría detrás del Hospital Militar (…)

(…)En el mes de septiembre ingresa a la Unidad Penal Número 6 un grupo de compañeras traídas desde Comunicaciones con signos de haber sido brutalmente maltratadas (…) posteriormente me enteró que una de ellas había sufrido un aborto por los golpes recibidos (…)

(…) Cuando ingresaron a María Eugenia Saint Girons a la Unidad Penal Número 6, en el año 1977, la llevan a torturar en frent, a la Unidad Familiar de la Unidad Penal Número 1 (…) las celadoras de la UP 6 venían a buscar a su bebé que estaba a nuestro cuidado, para llevárselo y que lo amamante entre sesiones de tortura (…)

(…) El viaje fue corto, media hora aproximadamente, el coche aminoró la marcha y escuché la orden de que abrieran el portón, también escuché pájaros (…) encapuchada me desnudaron y colocaron música fuerte, me ataron de pies y manos sobre una cama con flejes de metal, sin colchón (…) enchufaron un aparato que hacía mucho ruido y me mojaron mientras me decían 'con esto te vamos a hacer cantar, guerrillera hija de puta' (…) comenzaron las descargas eléctricas en los pechos, en la vagina, pies y brazos, como yo no lloraba ni gritaba uno de ellos se enfureció y dijo 'esta es una de las duras, hay que darle más' y comenzaron a golpearme (…)

(…) Desde la pieza en que me encerraron escuchaba como una radio transmisora, escuchaba que otro contestaba, con mucha interferencia (…) pasaban información de aviones que llegaban y se iban (…)

(…) Llegó un hombre, estaba todo oscuro, él tenía una linterna, me pidió que no lo mirara a la cara y que le mostrara las lastimaduras de la tortura (…) me abrí la camisa y le mostré los pechos, con la linterna y sin tocarme, este hombre, que creo era un médico por los términos que utilizaba, revisó las marcas y me dijo que si salía me hiciera ver los pechos porque podía tener problemas en el futuro (…) Tenía mucha sed, le pedí agua y me dijo que con la electricidad que tenía en el cuerpo, por la picana, no tomara nada porque se me podía producir un paro cardíaco (…)
(…) Escuché que había un grupo de gente como en una peña, cantando y tocando la guitarra (…) podría reconocer ese lugar, para mi el Casino de los Oficiales (…)

(…) De donde estaba escuchaba el ruido de máquinas de escribir y conversaciones como que estaban armando declaraciones, en un momento dijeron '¿a esta pelotuda qué nombre de guerra le ponemos?' (…)

(…) Me llevaron encapuchada al baño, pasé por un lugar cerrado, sentía ruido de cadenas y gemidos, cuando llegué al baño me dijeron que no me de vuelta y me sacaron la capucha, 'tenés cinco minutos' (…) recuerdo que eran letrinas con piletas grandes y en esas piletas había fotos cortadas de gente joven (…)

(…) Fui detenida en agosto de 1976, me sacaron de mi casa a las 10 de la noche, personal militar de la fuerza aérea vestidos con uniforme azul, yo estaba embarazada de cinco meses (…) me llevaron al ejército (…)

(…) Estando en el centro clandestino de detención una vez el cura Metz, que me fue a ver, me llevo ropa interior y otros elementos enviados por mi familia (…)

(…) Un día escucho que llaman a una persona diciéndole 'Coco, Coco, esto te lo mandan', por lo que escuché eran cigarrillos y ropa (…) Años más tarde me enteré que en ese lugar estuvo Coco Erbetta, actual desaparecido (…)
Victorio José Ramón Erbetta se encuentra desaparecido. Detenido el 16 de agosto de 1976. Visto hasta el 23 de agosto de 1976 en el Centro Clandestino de Detención del Escuadrón de Comunicaciones del Ejército en Paraná

(…) Una noche sacaron a una compañera junto con otras personas, cuando volvió no había forma de tranquilizarla, temblaba entera. Luego contó que había participado de un simulacro en algún lugar de Paraná y que los tipos que habían participado gritaban 'se fugó se fugó' (…)

(…) Cuando llegamos a la Unidad Penal Número 6 nos colocaron en un pasillo incomunicadas, no les avisan a nuestros familiares, y en ese lugar pasamos el día de la madre (…) vino el cura Senger y a través de la puerta de vidrio me dio la comunión y se reía (…)

(…) Recuerdo haber visto a un encaprichado alto, de manos grandes, con un pulóver blanco con trenzas en los brazos, ese pulóver era muy parecido al que usaba Dezorzi (…)
Oscar Alfredo Dezorzi se encuentra desparecido, Fue detenido el 10 de agosto de 1976 en calle Estados Unidos 305 en Gualeguaychú, Entre Ríos.

La semana comenzará con las declaraciones de Manuel Ramat.


Por Memoria, Verdad y Justicia.

Asociación de Familiares y Amigos de Desaparecidos
Entrerrianos y en Entre Ríos - AFADER

Asociación de ex Presos, ex Presas y Exiliados Políticos
"La Solapa"

Hijos por la Identidad y la Justicia, contra el Olvido
y el Silencio - HIJOS

RED DE NOTICIAS DE DERECHOS HUMANOS

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