viernes, 22 de febrero de 2008

MASACRE DE TRELEW

Masacre de Trelew
Solicitan la detención de otro marino
Era el superior del jefe de la base
Sábado 23 de febrero de 2008

RAWSON.- La causa que investiga la llamada Masacre de Trelew, ocurrida el 22 de agosto de 1972, sumó ayer dos novedades: el pedido de detención de un capitán de navío y el planteo de la prescripción de la causa, por parte del abogado defensor de dos de los imputados. El argumento del letrado es que el delito que se investiga no debería ser considerado de lesa humanidad y, por lo tanto, imprescriptible. "Entendemos que las características del hecho investigado no se encuadran dentro de los delitos que se consideran imprescriptibles. Pero, aun si así fuera, decimos que en 1972 no había legislación aplicable a nuestro país en materia de lesa humanidad", explicó Fabián Gabalachis, abogado de los imputados Emilio del Real y Rubén Norberto Paccagnini. El escrito fue presentado ante el juez federal Hugo Sastre, que deberá correr traslado al fiscal y a los abogados de la querella. El juez, en tanto, libró una nueva orden de detención sobre Horacio Mayorga, un ex capitán de navío que se desempeñaba en 1972 como superior del imputado Paccagnini, jefe de la base Almirante Zar, de Trelew. Paccagnini fue el primero en prestar declaración, en la que relató al juez que no estuvo en el lugar en el momento en que fueron ultimados los 16 militantes de las organizaciones de izquierda. El ex capitán Luis Emilio Sosa reforzó en la indagatoria la versión oficial de la Armada sobre un supuesto intento de fuga de la base en la madrugada del 22 de agosto de 1972. En su declaración, señaló a Del Real como autor de los disparos contra los entonces presos políticos. Del Real, en tanto, optó por no declarar ante el juez Sastre -aunque su abogado defensor estudia la posibilidad de pedir una ampliación de la declaración indagatoria- porque, según dijo, "el testimonio de Sosa era contradictorio". Pero fue la declaración del ex cabo Carlos Amadeo Marandino, el miércoles último, la que permitió al juez armar el mapa de los hechos ocurridos hace 35 años: que los 19 presos políticos -de los cuales sólo tres sobrevivieron, pese a las graves heridas- abandonaron sus celdas a las 3.15 del 22 de agosto, desarmados y a pedido del ex capitán Luis Emilio Sosa. Marandino contradijo a los marinos y descartó que las muertes se hubieran producido en un intento de fuga. A raíz de la declaración de Marandino, el magistrado le reforzó la custodia personal. Sastre tiene diez días hábiles para decidir el futuro de los acusados, aunque la decisión final podría retrasarse un tiempo como consecuencia de los avances en la causa judicial y las presentaciones que realizó el abogado defensor Gabalachis. Ana Tronfi

1 comentario:

Anónimo dijo...

es ceirto de pecoraro