jueves, 11 de octubre de 2007

9 DE NOVIEMBRE CRONICA DE LA LUCHA





Crónica de la lucha Los obreros en huelga ocupan el Concejo Deliberante (publicado en Prensa Obrera nº 1017) En momentos en que culminaba en el Hotel Sheraton otra edición del coloquio empresario de Idea y cuando funcionarios y concejales emprendían el fin de semana largo, los trabajadores del pescado producían otra jornada histórica de lucha. Se cumplía un impresionante paro en toda la industria del pescado convocado por los obreros que ocupan el Soip. Los trabajadores en huelga marcharon, bajo una fuerte lluvia, al centro político y en la ciudad militarizada de Katz ocuparon el Concejo Deliberante. Una lucha impresionante en julio arrancó un acta que establecía un plazo de cien días “para analizar y efectuar la registración” de los trabajadores en negro. Cumplidos los cien días del acta tenemos centenares de despedidos y ningún obrero efectivizado. Ya sin “mediadores ni gestores” (CGT, CTA), quedó planteada la movilización al centro del poder. Al intendente Katz y al electo Pulti (actual concejal, que lleva varios períodos en ese puesto), pasando por los ministros de Trabajo, diputados y concejales sólo les preocupó la “libertad de trabajo” de los negreros. Por eso votaron en forma unánime la intervención de la Prefectura contra los obreros. Hicieron lo imposible para “llegar” al 28 de octubre. Como en los anteriores 17 años de “cooperativización” forzosa, no tomaron una sola iniciativa para terminar con el trabajo en negro. Así que el viernes 9 y el sábado 10 entró la lucha contra el trabajo en negro al Concejo Deliberante... por la vía de la acción directa de la clase obrera. Claro que la falta de representantes legislativos directos de los obreros en lucha se notó: ningún bloque ni concejal aceptó refrendar el petitorio obrero, que se anexó a la declaración del “honorable concejo”, con generalidades “constitucionales". Una comisión de los bloques monitoreará las negociaciones. Pero el escrache ha sido monumental. El título de portada de La Capital (11/11/2007) es “Unánime apoyo a los obreros”. El petitorio plantea: 1. La reincorporación de los obreros despedidos con motivo del conflicto originado por la registración y a partir del día 1º de agosto pasado. 2. El pago de la garantía horaria (dos meses) a los 8 mil trabajadores de la industria del pescado que involucran a permanentes, temporarios y changas. 3. La anulación de todas las matrículas de las cooperativas que funcionan en el puerto relacionadas con la industria pesquera que han significado un verdadero fraude a la ley y que han perjudicado al fisco. 4. Un compromiso de parte del Gobierno Nacional de obligar a los empresarios a registrar en forma automática e inmediata a los trabajadores en el marco del Convenio Nº 161/75 y 171 de Conserva, sin modificaciones ni anexos posteriores. 5. La condonación de la deuda previsional, la cual es responsabilidad empresarial. 6. La aplicación del artículo Nº 26 de la Ley Federal de Pesca, que contempla que cada empresario que obtenga un permiso debe cumplir las obligaciones previsionales y fiscales. 7. La eliminación de las listas negras. 8. No armar causas policiales y/o judiciales a los trabajadores que ocuparon las instalaciones de la Municipalidad. El compromiso público más importante es de una reunión para el miércoles con el Ministerio de Trabajo de Nación y la secretaría de Pesca, con una delegación de este movimiento de lucha. En resumen, varias victorias en un mismo día. 1. Paro total del puerto. La camarilla de Salas-Verón lo había desautorizado. 2. Movilización aguerrida y decidida, a pesar de todos los obstáculos y la represión (es incalculable la cantidad de policías que “custodió” la movilización). 3. Ocupación del Concejo contra todo el operativo represivo. 4. Obligamos a presentarse a todos los concejales a dar la cara ante los obreros y toda la población. 5. Desocupamos el Concejo cuando nosotros lo decidimos y con la firme decisión de parar y marchar nuevamente el miércoles 14 si no hay soluciones. Estamos cada vez más cerca de la victoria. Alejandro (MdP

Sobreseimiento a filetero El filetero, Claudio Cisneros, patrocinado por el Frente Antirrepresivo Mar del Plata y acompañado por los compañeros de su gremio y organizaciones sociales, este lunes fue sobreseído de la acusación “atentado a la libertad de trabajo” realizada por el fiscal de Flagrancia Dr. Juan Pablo Lódola. En un comunicado de prensa, el Frente Antirrepresivo Mar del Plata recordó que “el 11 de octubre en la planta ‘Brisas del Mar’ Claudio Cisneros se acercó a la planta donde trabaja para informar sobre la represión policial ocurrida ese día en el puerto y las medidas votadas por los trabajadores en la asamblea permanente esa misma tarde. También arengó contra los carneros que trabajaban habiendo sido declarado paro. Antes de salir de la planta fue detenido por efectivos de la Policía Bonaerense' y destacó que 'en el día de hoy, el juez Tapia sobreseyó a Cisneros e instó al cuerpo de fiscales a no judicializar la protesta social en el puerto de Mar del Plata que comenzó hace 120 días combatiendo el trabajo en negro de las cooperativas portuarias” . En el texto, se agregó que “la audiencia comenzó con el planteo del fiscal Lódola que durante diez minutos trató de resumir el hecho a un delito penal. Solicitó la elevación a juicio compañero Cisneros (filetero hace 10 años) y ofreció, fundado en el poder discrecional del poder público (usando sus poderes de funcionario publico), un juicio abreviado pidiendo un mes de prisión efectiva. Los abogados del Frente Antirrepresivo, en la voz de la Dra. María Eugenia Romero, plantearon, solo en 30 segundos, la discusión desde la óptica que la causa al trabajador no puede encuadrarse dentro de una acción penal (que incluso no cumple con los requisitos que impone la ley, por ejemplo, el ejercicio de la violencia física) ya que el conflicto esta dentro del orden social y político de la lucha gremial que hace meses se efectúa en el puerto por el reclamo de Registración Laboral y Garantía Horaria”. Remarca que “durante el análisis de 15 minutos juez entiende que ‘no solo no se dan los requisitos objetivos del tipo penal que se intenta imputar; a su vez, existen circunstancias personales y sociales que eximieran de responsabilidad a quien pudiere obrar de ese modo y el marco político social reclama mayor atención por parte de los agentes del estado (cuerpo de fiscales) al momento de poner en movimiento el aparato represivo’. Es decir, advierte no criminalizar ni penalizar los conflictos sociales y gremiales de la ciudad, lo cual es una excepción ya que la aceitada maquina de la ‘justicia’ marplatense garantiza la impunidad tanto a las patronales portuarias que no registran a los trabajadores como a la policía en los casos de gatillo fácil, así como también a los empresarios, dueños del poder en la ciudad”. Y se agrega que “aunque marcan un precedente tanto legal como en la lucha de los compañeros trabajadores la resolución del juez Tapia es insuficiente frente al antagonismo de las declaraciones y acciones del estado frente al conflicto pasando por el Poder Judicial, el gobierno provincial y el gobierno nacional; el saliente intendente Daniel Katz declaró luego de meses de silencio sobre el conflicto declaró públicamente que ‘esto no se soluciona con dialogo, sino con acciones concretas’”. Como respuesta, se “militarizó la ciudad agregando más de 1200 policías al cuerpo presente en la ciudad reforzados por el cuerpo de elite de la Prefectura Nacional que reprimió fuera de juridiscción dos veces en las calles de nuestra ciudad. Es preciso recordar que la P.N solo puede recibir directivas del Poder Ejecutivo. Sin contar con el silencio, potenciado durante las elecciones, de un conflicto que hambrea a más de 10.000 familias de ‘La Feliz’. Conseguir el sobreseimiento de un compañero nos demuestra que el trabajo con las organizaciones y la solidaridad con el conflicto rinde sus frutos, porque si hay algo a lo que le temen es al pueblo organizado, y a abogados que estén del lado de los trabajadores y el pueblo”. .

Ultimas Noticias Miércoles, 31 de Octubre de 2007 pagina 12 Mar del Plata > "Fileteros" reclaman regularizacion laboral Represión policial a piquete de trabajadores pesqueros Unos 200 trabajadores de fábricas situadas en el puerto de Mar del Plata fueron reprimidos esta mañana con balas de goma y gases lacrimógenos por efectivos de la Policía y de Prefectura, cuando intentaban cortar una avenida. El grupo, que fue corrido por los uniformados por calles del puerto, respondió luego lanzando palos y piedras a los policías y gendarmes, en medio de lo cual uno de los dirigentes sindicales recibió una herida de bala de goma en el rostro. Los manifestantes son fileteros no regularizados que reclaman su incorporación como empleados de las empresas procesadoras de pescado para lo que hoy, en el marco de un paro de actividades, tenían previsto realizar una sentada interrumpiendo el paso en la costanera Martínez de Hoz, en el puerto de esta ciudad. Cuando se disponían a realizar el piquete, alrededor de las 11, llegó personal del grupo Albatros de Prefectura y de Infantería de la Policía bonaerense, que los dispersó lanzando gases y balas de goma y los corrió por distintos sectores del puerto marplantense. Uno de los voceros de los manifestantes, Alberto Rozas, resultó herido en la cara con una bala de goma de la Prefectura y fue trasladado a un centro asistencial en ambulancia. El manifestantes Oscar Trigo dijo que el objetivo era realizar una sentada pacífica para dar a conocer el malestar del sector, que hace meses reclama ser incorporado como personal permanente de las empresas, y en esas circunstancias comenzó la represión. El trabajador sostuvo que los manifestantes debieron defenderse con lo que podían y tenían a mano. Pasadas las 11.30, luego que el grupo se retirara de la costanera y muchos fueran corridos por los efectivos, continuaron los enfrentamientos, cuando los manifestantes reaccionaron lanzando piedras y palos y profiriendo insultos contra los efectivos. ________________________________________________________________________________
27/10/2007Conflicto portuario en Mar del PlataHieren de bala a trabajador en ataque al sindicatoPrensa De Frente Mar del Plata Fotos HIJOS MDP: puerta del sindicato baleadaAyer alrededor de las 23hs los trabajadores que se encontraban en asamblea permanente en el SOIP (Sindicato de Obreros de la Industria del Pescado) de Mar del Plata que reclaman el blanqueo de sus puestos de trabajo fueron atacados desde un vehiculo Gol blanco desde donde dispararon 6 veces con un revolver calibre 32 a las puertas de a sede sindical hiriendo a uno de los fileteros, Olver de 23 años, en su pierna derecha. En el lugar se encontraban 30 trabajadores, como así algunos de sus hijos de 2, 6 y 8 años de edad. Los trabajadores denuncian que la zona fue liberada por la policía bonaerense que desde el inicio del conflicto siempre hacen guardia en las esquinas del sindicato no se encontraban en el momento del ataque. Media hora después volvieron a ocupar su vigilancia sobre los obreros en conflicto. Orvel se encuentra fuera de peligro luego de ser intervenido en el hospital Interzonal de la ciudad. En el momento de la agresión, el trabajador compartía una olla popular, único recurso de alimentación que tienen los obreros como sus familias desde hace cuatro meses días cuando comenzaron a reclamar por la “Garantía Horaria” y “Registración laboral” del convenio del 75. Orvel es el segundo trabajador herido en lo que va del mes. Diego Argarañaz fue herido por matones del empresario Rubén Sosa, quienes dispararon a un grupo de manifestantes que exigían frente a la planta "El Dorado" que se hiciera efectivo el paro declarado por el gremio el pasado 26 de septiembre. Ayer la lucha contra la precarización laboral se volvió sentirse cuando aproximadamente a las 17hs cuando una comisión de 30 personas salio del SOIP hacia el saladero “La Matera”. Allí permanecían 16 mujeres y un hombre, todos obreros del pescado, secuestrados, según confirmaron los trabajadores y la agrupación H.I.J.O.S Regional Mar de Plata y las mujeres que tuvieron voz desde la ventana del primer piso de la fábrica. Organismos de DDHH, movimientos sociales y universitarios permanecieron allí mientras llegaban los medios de comunicación. En ese momento, el jefe de calle de la comisaría 3°, Gancedo, se acerco a la vereda de la fabrica preguntado a gritos “alguna persona quiere salir y no puede”, cosa que parecía anecdótica si tenemos en cuenta que desde las 6 de la mañana los trabajadores del saladero se encontraban con la luz el gas y el agua cortada luego de que comenzaran a reclamar por sus derechos. Las trabajadoras denunciaron que son 21 personas que están en blanco de un grupo de 100, y que aun así a estas 21 se les negaban muchos de sus derechos laborales. Todas permanecieron hasta largas horas de la noche sin comer ni beber agua, algunas de las mujeres descompensadas. El oficial Gancedo de civil en "La Matera"Pero paso algo que llamo poderosamente la atención cuando Gancedo se acerco a hablar con las personas que parecían si tener acceso a la puerta, al llegar canal 10 milagrosamente la puerta fue abierta por un hombre que salio raudamente para no ser captado por las cámaras. Eleonora, una de las integrante de la agrupación H.I.J.O.S. Mar del Plata en la Red Nacional, relató como el jefe de calle sacaba fotos con total impunidad y grababa estando siempre de civil y sin identificarse como ordena la ley; “Al ir caminando hacia la fabrica, con compañeras de otras organizaciones . Comentábamos que extraño la falta de persecución policial como había pasado todas las veces anteriores, esto parecía zona liberada”.Cabe recordar que una de las represiones del pasado jueves 11, Camilo Castillo fue detenido luego de recibir una fuerte golpiza por parte de los efectivos policíacos. La patada que le dió Gancedo le produzco un corte en la cabeza de Castillo. Para más información:H.I.J.O.S. Mar del Plata en la Red Nacional

http://www.hijosmardelplata.blogspot.com/Fotos de aprietes y policías de civil en las movilizaciones. _______________________________________________________________________________ LOS INFILTRADOS DE LA FECHA:








ACA SE VE CLARAMENTE EN LA 3 FOTO COMO ESTE PERSONAJE TIENE EN SU MANO DERECHA UNA FILMADORA DIGITAL, Y LUEGO SE RETIRA DE LA FABRICA CON GANSEDO EL JEDE DE CALLE DE LA COMISERIA 3° DE MAR DEL PLATA ZONA PUERTO,EN EL AUTO PARTICUAR PROPIEDAD DE GANSEDO






ESTOS DOS PERSONAJES ESTABAN EN TODO MOMENTO DANDO V UELTAS POR DENTRAS DE LAS CAMIONETAS DE LA POLICIA , A LAS 10HS APROXIMADAMENTE TAMBIEN ESTABA PREFECTURA, AUNQUE TODOS SABEMOS NO ES SU ZONA DE OPERACIONES.

UNO DE ELLOS SE RETIRO EN UN AUTO FIAT UNO COLOR ROJO TUNIADO MANEJADO POR OTRO HOMBRE JOVEN QUE TAMBIEN FUE VISTO EN OTRAS OPORTUNIDADES

A UNA SEMANA DE LAS ELECCIONES LOS TRABAJADORES DEL PUERTO SIGUEN EXIGIENDO SEr

ESCUCHADOS:
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sabado 20 de ocutbre a casi 4 meses que comenzo el conflicto, parece mentira la impunidad que tienen estas personas que se infiltran en todas las marchas, que son identificados por los compañeros y abucheados por todos en la marcha del dia de hoy a la pesquera de los chilenos varias cosas pasaron 1° un camion de carga de pesacado en negro (esto significa que no tiene ninguna orden para ser consumido ni procesado) se tiro encima de los compañeros no deje heridos de casualidad, la policia claro jamas hizo nada, luego aparecio un "MARINERO" que nada tenia que ver segun el con todo esto pero que milagrosamente traia supuestas soluciones, ya que recordemos en este lugar se despidio personal en estas ultimas semanas asique entre idas y venidad caras ya conocidas como veran en las fotos seguimos denunciando el accionar de civiles de la policia bonaerence y de la prefectura. y entonces nos preguntamos 30 años despues siguen haciendo lo mismo con la misma impunidad? el gobierno donde esta? no ve? no escucha? no lee? cuanto tiempo mas tendremos que seguir exigiendo?. hoy una compañera filetera dijo esta frace: hace dos dias que no duermo, soy una mujer mayor, no dejo la lucha un solo momento porque no tengo nada que perder me han sacado todo, pero no mi diginidad. creo que no hace fatal acotaciones. en el dia de hoy han amenzado a nuestra compañera abogada del frente antirrepresivo que vienen sosteniendo una tarea inclaudicable dia a dia desde que comenzo el conflicto, tambien hicieron lo mismo con un compañero del mtr, con 3 fileteros y con nosotros los hijos, el martes se dara conferencia de prensa a confirmar la hora y el lugar. llamamos a todos a participar a ser solidariios, donde estan los señores de gobierno? recordamos que sigue en riesgo la vida del joven herido por impacto de bala, tambien recordamos que este joven de 23 años tiene mujer he hijos, que hace mas de 4 meses no puede trabajar y que aun nadie absolutamente nadie del gobierno siquiera llamo por telefono. abramos los ojos a una semana de las elecciones no podemos mirar para otro lado. si no hay registracion laboral a los compañeros del pescado en lucha, no hay elecciones en Mar del Plata! --------"UN CORTO CIRCUITO PRENDIO FUEGO GRAN PARTE DE UNA DE LAS PESQUERAS MAS IMPORTANTES"----------- LA LUCHA SIGUE




EN LA PRIMERA FOTO PODEMOS VER A LA POLICIA CUIADANDO LA FABRICA CONOCIDA COMO LA DEL CHILENO, RECORDEMOS QUE AQUI ESTA PERSONA EL DUEÑO A EFECTUADO DISPAROS DE ARMA DE FUEGO CONTRA LOS MANIFESTANTNES SEMANAS PASADAS, EN LA SEGUNDA FOTO EL ABOGADO DE LA FABRICA PROMETIENDO COMO SIEMPRE, Y EN LA FOTO 3 VENOS UNA CAMIONETA QUE ILEGALMENTE SE UTILIZA PARA EL TRASLADO DE PESCADO, CON UN CANDADO EN LA PARTE DE ATRAS, ESTA CAMIONETA CONDUCIDA POR UN HOMBRE JOVEN SE TIRO ENCIMA DE LA GENTE DE CASUALIDAD NO PASO A MAYORES AGREGAREMOS EL VIDEO PROXIMAMENTE DE LO OCURRIDO. LUEGO FUE DETENIDA POR PERSONAL DE TRANSITO POR TRANSITAR SIN DOCUMENTACION .



AQUI DE COLOR REMERA COLOR ROSA Y LENTES OSCUROS VEMOS A UNA PERSONA QUE SE PRESENTO COMO MARINERO DE ALTA MAR QUE SE ACERCO SEGUN EL SOLIDARIAMENTE PARA APORTAR A LAS SOLUCIONES PERO RESUMIENDO FUE A BUSCAR DINERO PARA ENTREGARLES A LOS TRABAJADORES DE LA PLANTA , SI BIEN DIJO NO TENER NADA QUE VER, SI TENIA QUE VER EVIDENTEMENTE COMO PARA RETIRAR DINERO DEL DUEÑO DE LA FABRICA

EN LA SEGUNDA FOTO VEMOS LA FABRICA TOTALMENTE QUEMADA EN SU PARTE POSTERIOR POR UN CONRTO CIRCUITO. ____________________________________________________________________________

SERVILLETAS A LA ORDEN!!! 8 HOMBRES Y UNA M UJER AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD...
FOTO 1 CAMINANDO ENTRE LOS MANIFESTANTES FOTO 2 EN LA PUERTA DEL SOIP AGREDIENDO
cansados de denunciar siempre lo mismo aca ponemos las fotos de las personas de civil que a diferencia de otras marchas no podriamos decir que son infiltrados porque en una clara postura de amedrantamiento se han hecho ver de civil entre nosotros con total impunidad.

pero señores la impunidad tiene un limite yl a paciencia tambien!

como veran enlas fotos salen en pose y en una de las fotos pueden ver como ellos nos sacan fotos a nosotros desde su celular personal . y claro que son los mismos que luego tenemos en las fotos de la marcha al centro en las camionetas


En la madrugada de hoy detienen a dos compañeros que estaban charlando con otros en una de las plantas, luego del trabajo de los compañeros del frente atirripresivo fueron liberados en horas de la tarde, esta sistematizacion de perseguir a los obreros pareciera ser que no pretende terminar

luego en horas del mediodia salimos desde el SOIP hacia el centro con un recorrido por las calles mas turisistas de una MARDELPLATA FELIZ que se olvida del hambre, del dolor, del reclamo a gritos de los trabajadores en lucha que hace años vienen luchando por su digno trabajo.

tambien se juntaron firmas en solidaridad con los compañeros ycomo siempre nuestras queridas madres de plaza de mayo alli estaban



aqui las fotos dentro de la marcha estas personas las de la camioneta blanca de civil infiltrados de la policia estaban a la vuelta del hotel hermitague cuando regresabamos de la marcha se habian visto tambien entre los manifestantes.

Al llegar luego al SOIP y ya con los compañeros que estaban detenidos en libertad nos encontramos con l agrata visita de un compañero que traia la solidaridad de los compañeros obreros de ZANON, y luego de sus palabras hizo entrega de un ceramico que representa la reivindicacion de estos hermanos que han sido un orgullo para todos nosotros.
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Mar del Plata , 12 de Octubre de 2007 Los organismos de DD.HH y las organizaciones sociales que forman parte de la Comisión por los Juicios " Verdad , Justicia y Memoria " queremos fijar posición en relación a los gravísimos acontecimientos ocurridos en el puerto de nuestra ciudad. La memoria ha sido y es una herramienta de lucha de todos los que conformamos esta Comisión , y como registro de esa memoria tenemos las históricas luchas de los compañeros trabajadores del pescado para trabajar en condiciones dignas y con un salario justo , y en ese camino se encuentra la exigencia de la registración laboral . Hoy , la registración laboral , significa hacer cumplir la ley a quienes no la cumplen , los empresarios , teniendo a sus trabajadores en "negro" y no profundizar los enfrentamientos militarizando el puerto. Ya tuvimos una muestra de los riesgos que esta política de intransigencia empresarial trae consigo , la agresión armada realizada por los dueños de la planta "El dorado" , que dejó herido de bala al compañero Diego Argañaraz de 23 años . En el día de ayer , sin voluntad negociadora de parte de la patronal , y con las autoridades competentes sin hacer valer su poder legítimo , para obligar a los empresarios que cumplan la ley , los trabajadores se vieron en la necesidad de manifestarse por las calles del puerto para hacer oir sus reclamos insatisfechos . Ante esto , fueron salvajemente reprimidos , encarcelados y golpeados cuatro trabajadores y ni siquiera la presencia del Premio Nobel de la Paz , Adolfo Perez Esquivel , tranquilizó los ánimos represores. Si bien , estos cuatro compañeros fueron liberados por la tarde , a continuación fueron encarcelados otros cuatro trabajadores , cuando salieron de la sede del SOIP para dirigirse a sus casas. A la represión laboral se le suma la represión policial. Ante estos hechos , nos solidarizamos con los compañeros trabajadores del puerto en su lucha y el reclamo justo de un sector largamente olvidado , como lo es el de los obreros del pescado , considerando que el camino es el de generar políticas sociales adecuadas para resolver el conflicto y no la represión. Como organismos y organizaciones , que han hecho de los DD.HH , la Justicia , la Verdad y la Memoria sus ejes de lucha históricos , reiteramos nuestra solidaridad con los compañeros trabajadores del puerto , la libertad de los detenidos y la exigencia del respeto irrestricto a sus derechos ,como así también la garantía de la integridad física de todos ellos. Email de la comision:cxlaverdadjusticiaymemoria@yahoo.com.arCJVJM Comisión por los Juicios VERDAD JUSTICIA y MEMORIA - Mar del Plata







En el día de ayer jueves entradas las 17 hs 4 compañeros que pacíficamente recorrían las plantas para charlar con otros compañeros, fueron detenidos por la policía y llevados a la comiseria cuarta de chile y alberti, que no podemos dejar de recordar que fue un campo de concentración y que hoy aun sigue primera en la lista de comiserias de la provincia que están denunciadas por los actos represión que sufren los detenidos dentro

el resto de los compañeros fueron detenidos en la comiseria 3 y llevados mas tarda a Barlcarce lo cual nos parece un despropósito, parece que a la lucha del hambre , de la dignidad de que respeten sus derechos laborales se les responde con mas represión, cuanto mas tenemos que soportar?, cuantos mas heridos?, cuantos mas detenidos?, cuantos mas compañeros hechados, no dejan de llegar los telegramas de despido, cuanto mas ? cuanto mas señor NIETO? cuanto mas señor intendente KATS? cuanto mas? basta de represión, basta de comprar los medios. BASTA ESTAMOS CANSADOS DE QUE NOS MIENTA!

donde esta el gobierno? porque ni siquiera se preocupan por las familias que no tienen para comer que luchan dia a dia por el convenio por el cual muchos dieron la vida, y que se entienda no la perdieron, la dieron por la formacion del hombre nuevo, quienes son los abogados de los gremios? los mismos que en dictadura se posicionaron luego del secuestro de los abogados de la noche de las corbatas que dieron la vida por formar gremios donde se honre al obrero.

YA BASTA! NI UN PASO ATRÁS

EL PUEBLO MARPLATENSE ESTA EN LAS CALLES EXIGIENDO A LAS AUTORIDADES QUE SE REGISTREN A LOS TRABAJADORES, Y NO BAJAREMOS LOS BRASOS.

LOS COMPAÑEROS DEL PESCADO EN LUCHA NOS DAN CLASE DE DIGNIDAD TODOS LOS DIAS POR ELLOS DECIMOS BASTA!! 11 DE OCTUBRE REPRESIÓN OTRA VEZ EN EL PUERTO





Represión en el puerto: tres trabajadores resultaron heridos Juan Carrá y Silvina Elias para informa2 http://www.etermdp.com.ar/index.phpFotos: Juan CarráUna vez más la violencia se hizo presente en el conflicto que envuelve a los trabajadores del puerto marplatense. Ante la falta de respuestas concretas por parte de la comisión que nuclea a empresarios, el SOIP y al subsecretario de pesca bonaerense, Gerardo Nieto, se realizó el jueves 11 de octubre una nueva movilización en reclamo de la registración laboral. La jornada culminó con una fuerte represión policial que dejó como saldo la detención de tres obreros y la sede de Federación de Cooperativas de Trabajo, Actividades Portuarias, Pesqueras y afines de la república Argentina (Fecoaport) destruida. Dos de los detenidos registraban graves signos de violencia producto del accionar de los efectivos de la policía. Los trabajadores, al ser interrogados por los motivos por los cuales apedrearon la Federación de Cooperativas, explicaron que "está nucleando a todas las pseudo cooperativas que están apretando a todos los trabajadores de la Industria del pescado, haciéndolas pasar como legales. Fecoaport nuclea alrededor de 40 cooperativas." Respecto de la reunión en Buenos Aires, el trabajador Roberto Muñoz dijo: "fue una promesa de palabra, porque no salió nada firmado, Nieto dijo que iba a citar a los empresarios, pero tengo entendido que ni siquiera cumplió eso" (...) "nosotros vimos que era una jugada para seguir dilatando la cuestión". En el momento en que el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, pedía a la policía bonaerense que no reprimiera a los trabajadores, y a estos que realizaran su reclamo pacíficamente, fue cuando se produjeron los incidentes. Una de las detenciones fue realizada en Fecoaport, resultando aprehendido un trabajador identificado como Camilo Castillo. El detenido sostuvo que la policía desde un primer momento estaba en actitud provocadora. "Ellos están para impedir que no hagamos huelgas y nosotros igual las hacemos entonces en alguna medida ellos están haciendo mal su trabajo", expresó Castillo al ser liberado. Respecto de su estado de salud, Castillo declaró: "Me golpearon bastante, tengo 3 puntos en la cabeza que me realizaron en el Hospital Regional, otros golpes en la cabeza que no llegaron a sangrar y varios golpes en la espalda y otros lugares del cuerpo, producto de las patadas que recibí cuando me tiraron al suelo". Acerca de la situación legal de Castillo, Gelemur explicó que la causa que le abrieron es por "daños a la propiedad y resistencia a la autoridad". En este sentido dijo que en la DDI no le tomaron declaración y que le otorgaron la libertad a condición de que mañana a primera hora se presente a declarar en tribunales. Por otro lado, Gelemur se refirió a los otros dos detenidos, Carlos Sánchez y Patricio Fierro ambos liberados pero acusados de "lesiones y disturbios". Sánchez, trabajador de la cooperativa "Leo" dijo: "En la comisaría nos tiraron en el piso y nos siguieron pegando". Por último, el abogado sostuvo que dado el mal estado físico de los detenidos es posible realizar una causa por apremios ilegales. También, se refirió a posibles acciones legales contra miembros de la DDI que filmaron a los manifestantes que se hicieron presentes en la seccional para reclamar la libertad de Castillo. Por su parte, los trabajadores del pescado se agruparon en la sede del SOIP que permanece tomada. Respecto de las roturas ocasionadas en las fábricas, Roberto Muñoz sostuvo: "Los medios en general se preocupan por los vidrios que se le rompen a las empresas, y a ellos no les sale nada la ruptura de un vidrio, o dos o diez, o cincuenta vidrios: ellos tienen para reponerla. Siempre se hace hincapié en los vidrios pero no se hace hincapié en los seres humanos, en nosotros y nuestra situación laboral. Si bien no estoy con la violencia, la violencia viene de arriba primero y nosotros cuando hay violencia contestamos, tiramos una piedra, rompemos un vidrio, es nuestra forma de que nos escuchen, porque hace diez años que venimos reclamando al registración laboral. Es un cúmulo de contenciones que venimos sufriendo, y en algún momento la bronca estalla". Para la semana se esperan nuevas movilizaciones que recorrerán las plantas pesqueras y hacia el municipio.

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Mar del Plata, 12 de octubre de 2007. COMUNICADO DE PRENSA El Frente Amplio FRAL Mar del Plata expresa su solidaridad con los trabajadores de la pesca en lucha por la vigencia plena de los derechos laborales, al mismo tiempo que repudia la brutal represión que sufrieran los manifestantes en el día de ayer. A la violencia patronal, que no sólo desconoce los más elementales derechos de los trabajadores, sino que es responsable de la depredación del recurso pesquero, patrimonio de nuestro pueblo, el gobierno responde con la violencia represiva. En el contexto de la Ley Antiterrorista recientemente aprobada y puesta en vigencia para reprimir toda protesta social, se persigue en Mar del Plata a los trabajadores y a todos aquéllos que se solidarizan con sus reclamos.. La ciudad se encuentra sitiada por las fuerzas represivas convocadas por el Intendente Katz, y a las balas y salvajes golpizas recibidas por los manifestantes se suma el encarcelamiento y la apertura de causas judiciales que condenan a quienes son víctimas de las políticas más regresivas que en el plano laboral se hayan implementado en la ciudad en las últimas décadas. POR TODO LO EXPUESTO pedimos: · Paro general en solidaridad y repudio por los hechos acontecidos. El retiro de las fuerzas de seguridad, el cese de la represión y la anulación de las causas iniciadas a los trabajadores y marplatenses solidarios. Que las empresas restituyan a sus tareas a los más de cuatrocientos despedidos, y que registren legalmente a los trabajadores hoy en "negro". No al convenio Pyme y plena vigencia del Convenio 1975. Que el Estado preserve el recurso pesquero, en defensa de nuestro patrimonio nacional. Asimismo comunicamos que el FRAL se encuentra realizando una colecta solidaria de alimentos para contribuir al fondo de huelga de los trabajadores. Con este fin es que convocamos a los marplatenses a participar del acto de cierre de campaña electoral el sábado 20 de octubre en Peatonal y San Martín llevando alimentos no perecederos. FRAL Mar del Plata. fral_mdq@yahoo.com.ar fralmardelplata.blogspot.com Uruguay 951 – Peña y XX de Setiembre – Calaza 426 – Chilabert 2851 – 186 y Moreno. Marta Scalli. Tel. 494 8909 Alfredo Battaglia Jorge Nuñez . Tel. 156 823072 María Cristina de los Reyes. Tel 474 6672

miércoles, 10 de octubre de 2007

JUICIO X LA VERDAD TESTIMONIOS MES DE NOVIEMBRE

Convivir con sus verdugos

Edgardo Gabbín abandonó la colimba antes de tiempo y se volcó de lleno a su militancia política y social. Meses después, uno de los cabos primeros de la Armada, de nombre José, lo reconoció en un partido de fútbol donde era árbitro, lo mandó a llamar al vestuario, y lo llevó hasta su casa a bordo de un Peugeot verde claro, junto con “gente de la Base Naval”. Cuando lo dejan en su vivienda, después de advertirle que tenía problemas por haber desertado, le dieron una dirección donde debía acudir.
Gabbín fue. Era un domicilio del barrio San Carlos, donde lo recibió José junto a otras dos personas. Le dijeron que estire las manos y le pusieron un par de esposas. Al rato, lo llevaron a la ESIM, donde él prestaba servicios, y luego fue trasladado a la Base Naval. El último viaje debió hacerlo tirado en la parte de atrás del vehículo. “Lo que era solucionar un trámite pasó a ser un secuestro”, relató el hombre en una nueva audiencia del Juicio por la Verdad, convocada por la Comisión por los Juicios Verdad, Justicia y Memoria, que cuenta con el respaldo legal de la abogada Gloria León.
Antes del episodio del fútbol, Gabbín relató que en 1975, durante una fiesta en el barrio General San Martín, en la que había unos 40 compañeros, hubo un gran operativo policial a cargo del comisario Maití, según lo revelado por el testigo Alejandro Lamtzev, en la última audiencia. Se trataba de una reunión de la Coordinadora que nucleaba a obreros de la pesca, la construcción u las canteras. Hombres y mujeres fueron detenidos y trasladados al destacamento Peralta Ramos, y unos cinco fueron luego llevados a la seccional primera, donde permanecieron unos 30 días. La causa se llamó ‘Lamtzev y otros’, y el fiscal que intervino fue Gustavo Demarchi. “Decían que buscaban estabilizar la democracia, y que nosotros nos organizábamos para ir contra el gobierno democrático”, apuntó Gabbín.

SU PASO POR LA BASE NAVAL

Corría el año 1977. Gabbín confesó que “todavía no nos dábamos cuenta de la masacre que estaban haciendo”. Al llegar a la Base Naval, el militante estaba encapuchado y las esposas bien apretadas. Lo llevan a un calabozo y es salvajemente golpeado. “Me dicen zurdo y me agarran a patadas”, rememoró.
Cada mañana en el centro clandestino de detención era despertado con agua, la única comida que ingería era un mate cocido y un trozo de pan al levantarse y antes de dormir. Cerca del 20 de enero lo sacan del primer espacio donde estuvo detenido, y por un pasillo, lo trasladan a una segunda celda. Desde allí, logró ver en el exterior un Falcon azul que traía una chica claramente lastimada y renga, y un Falcon verde, donde era trasladado un muchacho. En los interrogatorios se les exhibía fotos de jóvenes y se le preguntó por “la Gallega”, “Perico”, “Cabezón”, entre otros.
En una oportunidad, recordó, se hizo presente un cura. Si bien él no tenía religión, le mencionó al sacerdote: “‘Ya no creo en Dios, me ha abandonado’”. La autoridad eclesiástica sólo atinó a regalarle una pequeña Biblia.
Durante su detención en la Base Naval sufrió cuatro graves sesiones de tortura, e incluso en la tercera fue sometido al ‘submarino’.
La noche de la última golpiza fue desvestido y por dos semanas permaneció sin ropa, arropado sólo con una manta marrón, hasta que un día le trajeron ropa limpia y lo afeitaron. Con la intención de secuestrar más gente, enseguida lo llevaron hasta un café situado en 12 de Octubre casi Edison “como pajarito llamador”. Permaneció sentado en una mesa por dos o tres horas, y “por suerte no llegó nadie”.
Luego, fue trasladado, a bordo de un AMI 8 rojo, a Buenos Aires, específicamente a la dependencia de la policía naval situada en Antártica 643. Allí le comunicaron que estaba a disposición del Poder Ejecutivo Nacional. El encierro se tornaba insoportable y solían tomar pastillas “para no pensar”.
Un día decidió lastimarse para poder ser trasladado al hospital y fugarse. Después de quebrarse dos dedos del pie con el peso de una cucheta, fue enyesado en el nosocomio Naval y atado a la cama con esposas, por lo cual el escape se vio frustrado. Cuando lo llevaron nuevamente a la cárcel, no lo pudieron tomar en su estado, pasó por el décimo piso del edificio Libertad –sede mayor de la Armada- y volvió entre 20 y 30 días a su casa con arresto domiciliario.
Al regresar a Buenos Aires Gabbín fue llevado de vuelta al edificio Libertad, y luego estuvo encerrado en la sala de máquina de un barco en Puerto Belgrano. La desesperación lo llevó a pensar en quitarse la vida en más de una oportunidad.
Después de un paso por el cuartel base, a mediados de febrero de 1977, quedó en libertad. Enseguida se tomó el micro Pampa hacia Mar del Plata. Al llegar, se encontró nuevamente con José y otros dos sujetos. Lo estaban esperando en la terminal de ómnibus local. Le dijeron que no pisara más Batán, que iban a saber de sus actividades.

LAS MISERIAS DE LA IMPUNIDAD
Gabbín no contuvo su bronca cuando recordó que los verdugos de su pasado, mantienen su nombre limpio en la actualidad. “José es hoy un reconocido fomentista. Es un h… de p… que se pasea por la ciudad… y la sociedad, nada”.
Al finalizar la audiencia pública, los integrantes del Tribunal Oral Penal Federal Nº1 pidieron una reunión en privado con Gabbín. La intención es orientar una investigación penal
AUDIENCIA LUNES 19 DE NOVIEMBRE

Sábado negro
Durante el 19 de junio de 1976 al menos unas seis personas fueron secuestradas de sus casas o lugares de trabajo. La mayoría de ellos militaba en el PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores) y aún continúan desaparecidos. Entre las personas detenidas ese día se encontraba el director de teatro Gregorio Nachman. Ayer su hijo Eduardo, declaró en una nueva audiencia del Juicio por la Verdad ante el tribunal oral federal Nº 1.
Según recordó Eduardo, la mañana del sábado 19 de junio del 76 una mujer, VECINA DE L.C., llamó a su padre para comunicarle que un grupo de personas armadas y vestidas de civil habían entrado al departamento de Luís Conti, ACTOR MIEMBRO DEL ELENCO ESTABLE DEL TEATRO DE LA COMEDIA MARPLATENSE DIRIGIDO POR su padre (que trabajaba con él en el grupo la O.C .A (Organización Cultural Atlántica)), y que se lo habían llevado. Gregorio fue hasta la casa QUE ALQUILABA LUIS AL QUE LE HABÍA BRINDADO LA GARANTÍA INMOBILIARIA y pudo comprobar los dichos de la mujer. Luís no estaba y en el departamento estaba todo revuelto.
Ese día Eduardo no estaba en la casa familiar, el departamento del séptimo piso de la calle Larrea 3183, su padre organizaba un ciclo de cine debate en la Alianza Francesa y tuvo que llevar unas películas para proyectar. En tanto, Gregorio junto a su mujer y a su (CUÑADA) que había venido de Córdoba, fueron hasta la inmobiliaria donde trabajaba a buscar algunos abrigos (para sus sobrinos). Su (CUÑADA) había tenido que huir de Córdoba con lo puesto porque su marido estaba siendo buscado por las fuerzas represivas.
Alrededor de las 15.30 un grupo de personas de civil con armas y a cara descubierta irrumpieron en el departamento de la calle Larrea. Según el relato del testigo, allí estaban sus dos hermanos, su hermana y dos primos. Los obligaron a mirar hacia al piso y los golpearon. Uno de los hermanos alcanzó a ver que varios de los hombres llevaban borceguíes.
Al no encontrar a Nachman, dos hombres quedaron dentro del departamento y el resto de la patota fue hasta la inmobiliaria. La madre de Eduardo contó que se llevaron a su marido en un Peugeot 504 verde (CLARO). Eduardo llamó al departamento y su hermana le dio a entender que no fuera que no hacía falta que se llegase hasta allí. Entendió que había pasado algo y que a su padre se lo habían llevado. No volvió al departamento por varios días.
Luego del secuestro, los llamados a la casa de los Nachman eran constantes. Voces anónimas le advertían a la familia que no difundieran lo ocurrido. Les decían que cuanto menos difusión tomase el secuestro de Gregorio Nachman, más rápido podría quedar a disposición del Poder Ejecutivo Nacional.
Eduardo, el mayor de los cuatro hermanos, y su madre buscaron a Gregorio por los lugares en los que se sabía podía haber detenidos ilegales. Recorrieron la Brigada de Investigaciones, la Base Naval y la comisaría cuarta pero nadie dio información. Un comisario les dijo: “¿actor?, AH… puto. Nachman, judío y zurdo. ¿Para que buscan?”.
Según su hijo, Gregorio Nachman nunca tuvo una militancia orgánica pero siempre tuvo, desde su lugar de artista, un fuerte compromiso social y eso le valió un asedio constante por parte de los grupos reaccionarios. La persecución comenzó en el gobierno de Onganía cuando se creo la OCA de la cual Nachman era ( DIRECTOR). Allí se realizaban obras teatrales muy comprometidas y muchas veces se proyectaban películas de forma clandestina.
Una vez –recordó Eduardo- su padre tenía a cargo el teatro, QUE AHORA ES EL Diagonal y cierto día de manera unilateral le cancelaron el seguro contra incendios. Al día siguiente, prendieron fuego el teatro.
Consultado por el motivo de su secuestro, Eduardo lo vincula también con su trabajo en la inmobiliaria. Desde allí les alquilaban departamentos y casas a muchos militantes que no contaban con garantías.
Durante el 19 de junio de 1976 fueron secuestradas otras cinco personas que pertenecían a un grupo del PRT. Luís Conti, quien era compañero de teatro de Nachman, el matrimonio Guido, quienes habían llegado de Bahía Blanca y trabajaban en la prensa del partido, y los hermanos Daniel y Nora Román.
Se cree que todos fueron trasladados a distintos campos de detención de Buenos Aires.
Los únicos rastros que existen de Nachman son los testimonios de dos detenidos desaparecidos que creen haber estado con él en el Pozo de Banfield o en Vesubio y una carta anónima enviada a la Conadep en la cual un sobreviviente dijo haber estado en cautiverio con Gregorio.
Otro allanamiento
Eduardo Nachman tuvo que padecer también el allanamiento a la casa del periodista José Luís Ponsico que vivía en el departamento de al lado en el edificio de la calle Larrea . Una noche, Eduardo llegó a su casa y vio la puerta del departamento del periodista entreabierta. En ese momento Ponsico ya no se encontraba en la ciudad y en su departamento (ESTABA) su cuñado adolescente. Eduardo pensó que el muchacho estaba divirtiéndose y no se preocupó. Antes que pudiera entrar a su casa lo tomaron por la espalda y lo metieron en el departamento de su vecino. Allí lo golpearon y lo obligaron a desnudarse. Lo pararon en la ventana y con un cuchillo lo empujaban hacia el vacío sin dejarlo caer.
Sin nada que les sirviera, los hombres de civil con armas y todos calzados con borceguíes, se fueron.



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Juicio por la Verdad

Audiencia: 12 de noviembre del 2007


“Olvídate de tu hermano”

Juan Carlos Garnica, después de 30 años, se enteró hace cuatro meses que su hermano Rafael alías “Bocha” había sido baleado y, muy mal herido, fue subido a una camioneta a fines de diciembre de 1977, a pocos metros de la casa de su tío Julián en donde a veces recurría para refugiarse. Su cuerpo aún permanece desaparecido.
Rafael militaba en la Juventud Peronista (JP) y trabajaba en la industria del pescado y la construcción. Siempre fue el primero en levantar la voz por los derechos de sus compañeros muchas veces mancillados por los empresarios y hasta por sus propios representantes, los sindicatos. En 1973 viajó hasta Ezeiza encabezando una columna de militantes que había salido desde Mar del Plata para ir a recibir a Perón. Allí fue herido de un tiro cuando se produjo el enfrentamiento entre la derecha y la izquierda peronista. Su madre fue a buscarlo y permaneció una semana internado en el Hospital Interzonal.
Juan Carlos contó que su hermano participó en el 74 del Operativo Dorrego en el que militantes de JP y miembros del Ejército realizaron tareas comunitarias. Al año siguiente, Rafael se encontraba trabajando en una obra en la zona de Chapadmalal y junto a otros compañeros, entre ellos el “Polaco” Muñoz solicitaron una asamblea para exponer las malas condiciones de trabajo. Esa acción devino en un enfrentamiento con la conducción de la UOCRA. Muñoz, en su declaración ante el tribunal oral federal relató que fue César Maglione –secretario general de gremio de la construcción- quien le pegó con un cable en la cara durante ese enfrentamiento y que a raíz de ese ataque el “Bocha” Garnica salió en su defensa y tomó a golpes de puño a Maglione.
Ese episodio, al igual que su constante reclamo ante el abuso de los empresarios tanto en el puerto como en la construcción, hizo que el “Bocha” cobrara notoriedad, no sólo en el campo de la militancia popular si no también, en la lista de las personas a eliminar por parte de los sicarios de la dictadura cívico militar que se avecinaba.
Así fue que en agosto de 1976 un grupo de personas de civil que se movilizaba en dos vehículos llegaron hasta la casa de la madre de los hermanos Garnica ubicada en la manzana comprendida por las calle Gianelli, Galicia, Sicilia y Santa Cecilia. De allí se llevaron a Rafael y a Juan Carlos. Ayer frente al tribunal oral federal Nº 1, en una nueva audiencia del Juicio por la Verdad, Juan Carlos contó como fueron los últimos meses de su hermano hasta que fue baleado y desaparecido a fines del 77.
Esa noche los subieron a uno de los autos y los alojaron en el destacamento Peralta Ramos. En un principio, recordó Juan Carlos, pensó que se trataba de averiguación de antecedentes, pero los alojaron en un calabozo y los dejaron allí toda la noche. Al día siguiente fueron trasladados a la comisaría cuarta. A Rafael se lo llevaron a un calabozo cercano a la puerta de entrada y a Juan Carlos lo llevaron al fondo del predio.
Después de algunas horas, Juan Carlos fue esposado, le vendaron los ojos y lo tiraron adentro de un auto sobre su hermano que también estaba esposado y vendado. Juan Carlos está convencido que el auto dio varias vueltas pero que regresó a la cuarta. En ese lugar, a él lo dejaron en una oficina y a Rafael lo llevaron a otro cuarto.
Al cabo de algunas horas una persona entró a la oficina y comentó con otros dos hombres que custodiaban a Juan Carlos: “costó pero habló nomás” en clara referencia a Rafael. Detrás de un escritorio comenzó a interrogarlo pero Juan Carlos no tenía nada para decir. El primer golpe en el estómago lo tumbó de la silla y enseguida sobrevinieron las patadas y los puñetazos que lo dejaron tirado casi inconsciente.
Esposado y vendado, Juan Carlos fue tirado otra vez adentro del auto y cayó sobre su hermano que estaba todo mojado. En la comisaría cuarta vio que Rafael tenía el cuerpo quemado por la picana. Pensó que la próxima vez le tocaría a él la sesión de picana y a su hermano Rafael, la paliza. Pero al otro día lo llevaron a la Unidad Regional ubicada en Gascón y Tucumán. Allí un subcomisario de apellido Subieski le dijo que gracias a la intervención de un amigo en común –“Palito” Garmendía- quedaba libre. Le hicieron firmar una declaración y listo. Cuando preguntó por su hermano Rafael, Subieski le dijo: “Olvídate de tu hermano, está hasta las manos”.
Juan Carlos se refugió en la casa de unos amigos para no exponer a su madre. A los pocos días Garmedía, lo fue a ver para decirle que Rafael se había escapado de la comisaría. Un vecino del barrio le avisó que el “Bocha” lo quería ver. Cuando se encontraron, Rafael se había cortado y teñido el pelo. Estaba muy flaco y desmejorado. De la cuarta donde fue torturado en varias oportunidades, lo trasladaron al destacamento Peralta Ramos y allí, en un altillo arriba del garaje, lo tenían aislado y esposado de pies y manos a una cama.
Juan Carlos relató que su hermano, durante su cautiverio empezó a sentir que lo iban a matar en cualquier momento entonces decidió escapar. Tumbó la cama y pudo desatarse los pies. Con las manos esposadas al respaldo de la cama que arrastraba como una cruz, aprovechó la salida de un auto y se fugó.
No estaba dispuesto a entregarse otra vez. Cuando lo vio a Juan Carlos le dijo ‘si pasa algo tirate al piso porque ando armado’.
Juan Carlos lo convenció y a los pocos días salieron para Pirán. Allí lo alojarían unos amigos. Luego se fue por un tiempo al campo de un tío en Las Armas. Pero “El Bocha”, no aguantaba esa situación de prófugo y volvió a Mar del Plata. Estaba por finalizar el año 77 y Rafael estaba abandonado a su suerte, su estructura de militancia había sido aniquilada y él como tantos vagaba de refugio en refugio sin pasar dos noches en el mismo lugar.
La última vez que Juan Carlos lo vio se encontraron en la esquina de Matheu y 20 de Septiembre. Lo acompañaba una mujer de la cual se despidió con un beso. Caminaron juntos hasta Peralta Ramos y Vértiz. Juan Carlos lo convenció para que se fuera de la ciudad y quedaron que al día siguiente se encontraban en Coronel Vidal para buscar un refugio. Rafael nunca fue a la cita con su hermano. Un amigo le dijo a Juan Carlos que tres días atrás, el mismo día que se vieron por última vez, en la zona de 47 y Polonia hubo un fuerte tiroteo.
Con los años Juan Carlos pensó que “Bocha” había muerto en ese enfrentamiento porque era una zona en la que se movía siempre. Hace cuatro meses una prima que no veía hace 20 años le dijo que su padre, el tío Julián, había visto cómo desde una camioneta le disparaban a Rafael y muy mal herido o muerto lo cargaron y se lo llevaron. Fue a unos 20 metros de la casa ubicada en 154 y 55. Allí iba a veces para refugiarse.




Alejandro Lamtzev siempre varió sus trabajos entre la pesca y la construcción. Entre 1973 y 1975 militó activamente por el reconocimiento de los trabajadores dentro de la industria del pescado. Él como tantos otros reclamaba la garantía horaria y mejores condiciones de trabajo.
Junto a otros compañeros, en 1974 organizaron una multitudinaria marcha con los obreros del puerto para evitar el cierre de la plata Gallote, pasando por encima de las autoridades del SOIP. La concentración se hizo en la plaza del puerto en la calle Ortiz de Zárate. Lamtzev contó, ayer por primera vez en una audiencia por el Juicio por la Verdad, que esa tarde autos con miembros del SOIP y de la burocracia sindical recorrieron la plaza exhibiendo armas y disparando al aire para intimidar.
En 1975, el testigo trabajaba en la planta Dembra y militaba en la Juventud Comunista. En ese año durante una fiesta en las calles 49 y Martí en la que había unos 40 compañeros hubo un gran operativo policial a cargo del comisario Maití. Hombres y mujeres fueron detenidos y trasladados al destacamento Peralta Ramos. Allí los tuvieron sin reconocer la detención ante los familiares por varios días. Al segundo día, Lamtzev fue llamado a declarar y frente a él pusieron varias armas de fuego. El comisario le preguntó si las reconocía y él dijo que no. “Cómo que no, si son suyas”, dijo el comisario. Lamtzev volvió a negar que esas pistolas fueran de él. Nunca firmó la declaración. La causa se llamó Lamtzev y otros. El juez que atendía era González Etcheverry y el fiscal Gustavo Demarchi
Luego de varios días, las mujeres fueron trasladadas a la comisaría cuarta y los hombres a la primera. De a poco todos los detenidos de esa noche fueron puestos en libertad. Lamtzev fue uno de los últimos; lo largaron 25 días después.
Para el 24 de marzo de 1976, Lamtzev trabajaba en la construcción, en la empresa Marplatense de la Construcción. Allí en una obra ubicada en España y Alberti fue designado delegado de obra y comenzaron los enfrentamientos con la conducción de la UOCRA encabezada por César Maglione quien al poco tiempo fue designado por las autoridades militares como secretario general a nivel nacional del gremio. Los sindicalistas instaron a los delegados y obreros a apoyar la nueva función de Maglione. Al poco tiempo en el hall de la sede de la UOCRA se podía ver una placa que rezaba que el gremio había colaborado en la lucha contra la subversión. Lo cual implicaba que la conducción gremial “marcaba” y delataba trabajadores ante el poder militar. Durante el 76 y 77, Lamtzev recordó que desaparecieron varios compañeros de él en la obra, entre ellos Miguel Cidi de la Juventud de Trabajadores Peronistas (JTP) y Germán Rodríguez del Partido Socialista de los Trabajadores (PST).
A partir de 1978, Lamtzev volvió a trabajar en el puerto. Esta vez en la planta Yagan Pesquera. Con la desaparición del obrero Julio Manza se creó una comisión de reclamo y se juntaron firmas. “Había mucho miedo en los compañeros y nos costó un montón que la gente firmara. Muchos no firmaron”, relató el testigo.
En 1979 durante unas jornadas de trabajo a reglamento en reclamo de un aumento salarial, Lamtzev cayó preso otra vez. Fue un sábado al mediodía recién había llegado de trabajar y mientras almorzaba cuatro hombres de civil entraron en la casa y se lo llevaron. “Hay una denuncia en tu contra”, fue todo lo que le dijeron. Lo llevaron a la comisaría primera y lo metieron en la cabina del vigilador. Arriba del techo. Allí esposado a una banderola estuvo toda la noche en puntas de pie.
Al otro día lo llevaron a declarar. Al igual que la primera vez pusieron toda la “evidencia” sobre una mesa. Esta vez no eran armas si no material de lectura que sus captores decían que era material de propaganda. Una vez más se negó a firmar la declaración. A los 20 días lo liberaron.
Durante los años siguientes y hasta el fin de la dictadura fue acosado constantemente por las fuerzas de seguridad. Casi todos los días, cada vez que llegaba a la planta pesquera donde trabajara, le decían que Prefectura lo andaba buscando.
Consultado sobre “los desaparecidos del puerto” recordó que en la planta Filcon Diez hubo al menos un desaparecido en 1982 y que en la planta San Andrés, cuyo directorio estaba integrado por el comisario de la policía federal Scaraviu, desapareció el matrimonio Lombardo y “periscopio” Olave.
Antes de retirase del estrado, Lamtzev pidió decir una última cosa. Se refirió al “sacrificio de sangre” que se hizo en aquellos años para poder lograr condiciones de trabajos dignas en el puerto. “30 años después –continuó- cuando vemos los coches sin patente, los miembros de los servicios infiltrados en las marchas de los trabajadores, los obreros baleados y el puerto militarizado, nos preguntamos si tenemos que pagar con más sangre”. Alejandro Lamtzev entregó una documentación al tribunal y se retiró.

CJVJM Comisión por los Juicios VERDAD JUSTICIA y MEMORIA - Mar del Plata

Email: cxlaverdadjusticiaymemoria@yahoo.com.ar
Santa Fe Nº 2946 Jueves 17: 00 H s


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Juicio por la Verdad: Audiencia 29-10-07

El ex intendente radical Ángel Roig, quien gobernó la ciudad con el advenimiento de la democracia en 1983, no permaneció mucho tiempo sentado frente al estrado. El tribunal lo mandó a llamar porque su nombre figura en el expediente judicial que se abrió para esclarecer el asesinato de la familia Báez en marzo de 1976. Los Báez fueros salvajemente asesinados por las fuerzas de seguridad en represalia por el atentado que terminó con la vida del coronel Raúl Rafael Reyes.
Roig contó cómo se enteró del secuestro del matrimonio Báez junto a una de sus hijas y del posterior hallazgo de los cuerpos masacrados en un camino abandonado cercano a Dolores.
En una sala particularmente despoblada y frente al tribunal oral federal Nº 1, el ex intendente contó que a pocos días del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, el ex senador de la UCR, Domingo Cavalcantti le informó que durante un procedimiento llevado a cabo en la calle Alvarado al 2300, miembros del Ejército y de la policía se habían llevado de su casa al militante de la UCR Federico Guillermo Báez, a su esposa Agnes Acevedo y a la hija de ambos, María Ercilia Báez, quien estaba a punto de casarse. También desapareció del departamento una gran cantidad de dinero perteneciente a la inmobiliaria Báez - Calvalcantti
Roig contó que a través de la UCR se elevaron varios comunicados. A los pocos días del secuestro una nota en el diario La Razón pedía por la aparición de la familia. Incluso, el ex intendente comentó que junto a otro amigo de don Báez se entrevistaron con el coronel Barda, -jefe de la subzona militar XV- en el GADA 601. De esa reunión Roig, recordó que Barda le dio a entender que no se preocupe porque los Báez (Barda los llamaba “detenidos”) iban a aparecer.
Algunos días después del secuestro, alguien llegó con la información de que tres cuerpos cubiertos con cal habían sido hallados en el kilómetro 230 de la antigua ruta 2, a la altura de Dolores donde el camino hacía una bifurcación que nadie o, muy pocos transitaban.
Una vez allí, intentaron por todos los medios ver los cuerpos, pero el comisario a cargo no se los permitió. Tras varias horas de batallar, el policía los autorizó a ver las fotos de los cuerpos. “A pesar de los disparos que tenían en la cabeza cada uno de los cadáveres y de la cal que los cubría fue fácil reconocer a Federico Báez, a su esposa y a su hija” relató Roig.
Federico Báez hijo, según el relato de un sobreviviente del centro clandestino de detención La Cueva, fue secuestrado en la estación de trenes de Brandsen. Para ese entonces trabajaba en un banco en la localidad de Villa Gesell.
Héctor Gómez, chofer de colectivos de larga distancia, pasó tres meses desaparecido. Fue liberado en diciembre del 76. El 15 de agosto último, declaró en el Juicio por la Verdad y recordó que “Fede” estaba muy mal psicológicamente y que volvía “hecho pedazos” de la tortura. “Yo no vi el cuerpo pero vi la sangre”, dijo el testigo cuando una tarde se llevaron a Baez al baño y se escuchó un disparo. Por los datos recavados, ese “Fede” sería Báez.
Antes de ser secuestrado y trasladado a La Cueva, Federico (h) le envió una carta a Roig, fue su última comunicación. Según el ex intendente, en la carta le agradecía por lo que había hecho por su familia y le aclaraba que él no había tenido nada que ver con el crimen de Reyes. Se despidió diciendo “ya estaremos juntos para militar por la democracia”.
Cuando el fiscal le preguntó, Roig dijo que por palabras de sus padres sabía que Federico militaba en Juventud Peronista.

El asesinato de Reyes
El 2 de febrero de 1976 a las 6.20 el Ford falcon color verde paró frente al edificio De las Américas en Córdoba al 1700. El coronel Raúl Rafael Reyes saludó al chofer y al acompañante, dos conscriptos del GADA 601. El titular del regimiento se acomodó en el asiento trasero y ordenó arrancar.
El auto salió por Córdoba hacia Luro y al cruzar la diagonal Alberdi una camioneta pick Up comenzó a cerrarle el paso.
En calle Córdoba, pasando 25 de Mayo los autos estaban estacionados a 40 grados y quitaban mucho espacio para circular. El chofer no sospechó nada hasta que, loma arriba al cruzar 9 de Julio, la camioneta giró bruscamente y cerró el camino por completo. Ya era tarde para cualquier reacción. Las crónicas periodísticas relataron que, de entre los autos estacionados salió un grupo de hombres y mujeres jóvenes que rodearon y apuntaron sus armas largas hacia la parte trasera del auto y descargaron una interminable ráfaga de disparos.
El atentado no duró más de un minuto. Los atacantes huyeron en distintos vehículos sin dejar un solo indicio. El coronel quedó muy mal herido en el asiento trasero.
El chofer y su acompañante con heridas en sus piernas provocadas por las esquirlas, llegaron en el Ford falcon verde hasta la clínica Pueyrredon. A los pocos minutos Reyes murió. La autopsia reveló un sin fin de impactos de proyectiles 9 milímetros le habían perforaron todos sus órganos vitales.
El ataque se lo adjudicaron a Montoneros pero la agrupación nunca lo reconoció. De todas maneras, la cacería por parte de las fuerzas de seguridad se desató sin miramientos. Para el ejército, Federico Báez (hijo) fue uno de los que conformaba el grupo. La horrorosa muerte de sus padres y su hermana fueron la devolución por el crimen de Reyes.
Federico (h) cayó al poco tiempo en la estación de trenes de Brandsen. En la Cueva, antes que lo mataran, a Héctor Gómez le dijo que trabajaba en un banco en Villa Gesell y que lo habían apresado cuando estaba yendo a La Plata.











Hoy como ayer

“Hace 30 años a nosotros nos perseguían por los mismos reclamos que se hace ahora”, Osvaldo Zenón Márquez lo dijo una y otra vez frente al tribunal federal oral Nº 1. “El Cordobés” junto con otros trabajadores fueron quienes a partir de 1973 comenzaron una serie de reclamos que confluyó en la creación del acuerdo 161/75 que tiene como punto fundamental la garantía laboral horaria para los obreros de las plantas pesqueras. Hoy, a más de 30 años, en el puerto marplatense estalla un nuevo conflicto laboral por el mismo reclamo.
Márquez, conocido como “El Cordobés” ingresó a la actividad portuaria en 1974 cuando comenzó a trabajar en la planta MIA -Marítima Integrada de Armadores-, allí conoció a Jorge Agüero, un militante del partido Comunista Revolucionario (PCR) que era constantemente acosado por la burocracia sindical de aquella época que defendía los intereses de los empresarios más que los derechos de los obreros.
En un relato cargado de emoción por el recuerdo de los compañeros desaparecidos, Márquez describió la atmósfera político social en los años previos al golpe de Estado de 1976. La garantía horaria para los obreros de la plantas de pescado y la preservación del recurso eran los puntos sobresalientes a discutir. Allí los delegados de plantas, militantes de izquierda y del Peronismo de Base comenzaron un reclamo constante para revertir la situación de explotación que a la que estaban sometidos los obreros.
“El Cordobés” recordó ayer que en su casa del barrio San Martín se hacían las reuniones con los compañeros. Muchos de ellos hoy están desaparecidos.
Según Márquez, la persecución de los años previos a marzo del 76 le abrió paso a las detenciones y desapariciones tras el golpe de Estado.
Una de esas víctimas fue Luis Ángel Verón, “Anteojito. Verón militaba en el Partido Comunista Marxista Leninista (PCML) y a mediados de abril en una de las reuniones le dijo a su amigo, el “Cordobés” que necesitaba esconderse porque lo estaban buscando. Al día siguiente, Márquez lo llevó junto a su compañera, Susana Vitale, a un campo en Lobería donde podía esconderse sin riesgos. Después de un par de meses, Verón decidió irse a La Plata a vivir en un departamento que su suegro tenía en esa ciudad.
El día de la partida, Márquez llevó a su amigo hasta el punto de encuentro con el contacto que lo llevaría hasta La Plata. “Anteojito” lo abrazó y le pidió que si le pasaba algo que cuidara de su hijo se encontraba con sus abuelos. Fue la última vez que se vieron.
El testimonio de un ex detenido en el centro clandestino El Atlético, dijo que el matrimonio Verón-Vitale estuvo allí en 1978.
“El Cordobés” Márquez, hoy 30 años después y al borde del llanto, pide vivir lo suficiente para poder encontrarse con el hijo de su amigo y contarle quien era su padre.

SINDICATO, EMPRESARIOS Y MILITARES
Ricardo Muñoz vino a Mar del Plata con 15 años del pueblo entrerriano Nogayá donde nació. En su juventud “con toda la rebeldía encima”, trabajó en la pesca y la construcción de manera alternativa. En uno y otro sector, luchó por reivindicaciones laborales. Corrían los primeros años de la década del 70, y la violenta antesala de la última dictadura militar buscó acallar cualquier intento de rebeldía.
Muñoz, apodado el Polaco, lo sufrió en carne propia. Sufrió una golpiza, fue amenazado por una patota sindical de la UOCRA y los militares irrumpieron una madrugada en su casa.
Su testimonio formó parte de una nueva audiencia del Juicio por la Verdad, convocada por la Comisión “Verdad, Justicia y Memoria” Mar del Plata, que cuenta con la representación jurídica de la abogado Gloria León. En su oratoria, Muñoz dejó constancia de la estrecha vinculación que existía entre el empresariado, la “burocracia sindical” y grupos de derecha, tanto en el ámbito de la pesca como de la construcción.
En 1973, Muñoz comenzó a trabajar en una fábrica de pescado situada en Champagnat y Belgrano. El triunfo de Cámpora les hizo creer que “habíamos tomado el poder”. “Error”, marcó enseguida el trabajador. La explotación a los obreros que le tocó experimentar fue contrarrestada con continuas protestas, que le costaron su puesto laboral.
En ese entonces tenía cuatro hijos y se estaba haciendo una humilde casa en Estado de Israel casi Matheu. Estuvo un tiempo con diversas changas. En 1975 se fue a trabajar a los hoteles de Chapadmalal, cuando comenzaron las refacciones. Aquel se transformaría en un lugar propicio para militar, según él mismo confesó. Allí fue golpeado y amenazado. En esa época había un conflicto tras otro. “Un día, un compañero que está desaparecido, el Bocha (Rafael) Garnica, pidió asamblea. La burocracia estaba comiendo un asado, tomando vino. ‘Ahora te vamos a dar asamblea’, le dicen”, señaló Muñoz.
Con garrotes y gruesos cables de unos cuatro centímetros de diámetro, “la burocracia sindical” se dirigió a los trabajadores. Muñoz se interpuso, apoyó una mano en el pecho del delegado, y enseguida recibió “un garrotazo por atrás” y un fuerte golpe con el cable en la cara, que le “reventó el tabique”.
A fines del 75, trabajando en el Bristol Center, en una asamblea se resolvió destituir al delegado que su vez era un puntero en la obra, Chamorro de apellido. Cuando se enteraron en la UOCRA, “el secretario general (Rubén, el Rulo) Maglione, me llamó a un lado y me rodearon entre cinco o seis. Mi dijo ‘mirá Muñoz, con vos no hay más palabras, así que dejate de joder’”. A los pocos días lo echaron. “Ahí está la relación de la burocracia sindical con los empresarios”, apuntó Muñoz.
Después de este episodio, le recomendaron vender su casa (“porque corría peligro mi vida”), y se muda a una vivienda que le había prestado “el Tano” Venturi –desaparecido en febrero de 1976-, quien lo alertó de un “caída grande” en la cual habían sido secuestrados varios de sus compañeros de militancia en el peronismo de base. Muñoz con su familia decide irse mes a Buenos Aires “para descomprimir un poco” la tensa situación que vivía en la ciudad.
Al volver, el obrero vuelve a la industria del pescado y alza una casilla de fibra de cemento en el barrio Cerrito – San Salvador. “Estaba exiliado dentro de mi ciudad”, explicó en su oratoria.
Muñoz, quien estaba cumpliendo un trabajo temporario en Apemar, fue despedido antes del plazo, y recordó: “Los que estaban en el Soip no simpatizaban conmigo”.
Luego ingresó como peón en Pescamar. Ya había sido instaurada la dictadura militar. Eran las cinco de la mañana de un día laboral cualquiera. El Polaco tomaba unos mates antes de salir a la fábrica bajo una lámpara a kerosén cuando un grupo de militares del Ejército irrumpió con fusiles en su vivienda y rodeó todo el barrio. “Sentí terror”, rememoró Muñoz. Los uniformados ingresaron a la pieza donde estaba su mujer, y a la habitación donde estaban sus cuatro hijos –el más grande de 7 años-, su suegra y un sobrino. Aún no comprende cómo no se lo llevaron. El puerto marplatense cuenta hoy con 40 desaparecidos. Los militares no regresaron más a su domicilio.
Cuando trabajaba en el pescado conoció a un matrimonio recién llegado de Bahía Blanca. Ellos se presentaron como Mónica y Carlos, pero se estima que puede tratarse de Raúl Guido y Silvia Giménez, ambos del ERP. Esta pareja fue secuestrada el 19 de junio de 1976, y luego trasladada al GADA y al Pozo de Banfield. El cuerpo de la mujer, quien habría estado trabajando en la industria del pescado, fue reconocido en marzo de este año.
Ricardo Muñoz hoy es parte de las listas negras que circulan entre los empresarios de la pesca. Quienes allí figuran, tienen el acceso prohibido a las plantas porque alguna vez lucharon por sus derechos, “porque nos oponemos al trabajo en negro y queremos estar registrados”, explicó el Polaco. “Y hoy estamos como en el 73, aunque antes no teníamos a la policía como ahora”, señaló el obrero.



¿Quién es el tabernero?


Por pedido del dueño de la Botonera, los miembros del grupo de tareas no exhibieron sus armas en medio de la sala de teatro colmada de público, donde se interpretaba la obra Israfel del escritor Abelardo Castillo.
Los pasos en la sala y el ruido de una puerta que se abrió para luego cerrarse desconcentró a la pareja de actores, arriba del escenario. Tiempo después un testigo, Ángel Balestrini –uno de los actores que esperaba en camarines salir a escena- recordó que uno de los sujetos vestido de civil, preguntó: “¿Quién es el tabernero?”.
Carlos Waitz tenía 22 años y cursaba el tercer año de abogacía en la facultad de Derecho de la UNMDP cuando la noche del 26 de enero de 1977, el grupo de tareas que entró al teatro La Botonera se lo llevó del camarín mientras esperaba a entrar a escena.
El reconocido actor Juan Vitali, brindó su testimonio sobre aquella noche en una nueva audiencia del Juicio por la Verdad.
Vitali, Waitz y un grupo de actores jóvenes, desde mediados de 1976 se juntaban en la casa de Roberto “Tito” Kaufmann. Allí, la cooperativa “Nuevos Actores Marplatenses” ensayaba Israfel. Un día el propio Abelardo Castillo presenció los ensayos y autorizó al grupo a que pusiera en escena la obra de teatro que, a través de ciertos aspectos de la vida de Edgar Alan Poe traza el arquetipo del poeta maldito, del hombre contemporáneo.
Vitali interpretaba a Poe y Waitz al tabernero con el cual el poeta norteamericano dialogaba mientras bebía hasta la muerte.
Vitali recordó que esa noche mientras estaba sobre el escenario, de espaldas al público, escuchó un ruido y un llavero que se golpeaba a cada paso. Su compañera, Mónica Leyaten que interpretaba a la novia enferma del poeta, pudo ver a esas personas que irrumpieron en la sala. La obra continuó a pesar del miedo que Vitali percibió en la cara de la actriz.
La escenografía cambió y Poe se encontraba en la taberna apoyado contra la barra para dialogar con el tabernero. Vitali se sorprendió al ver a Ángel Balestrini en el lugar de Waitz.
Finalizada la función el grupo fue hasta la comisaría primera, ubicada a pocas cuadras del teatro, y denunciaron el secuestro de su compañero. Nunca nadie dio una explicación. Para sus padres se trató de un error. Vitali declaró ayer que nunca escuchó de su amigo una opinión desmedida sobre política y cree que no militaba políticamente. Otros testimonios vinculan a Carlos con la Juventud Peronista.
A raíz de una investigación para un futuro documental acerca de la vida de Carlos, se pudo establecer que aquella noche, los hombres de civil y armados que entraron al teatro llegaron en un Ford Falcon color azul y que dentro del auto había una chica que parecía estar detenida.
Ante la súplica del dueño de la sala teatral, el grupo escondió las armas para no generar pánico entre el público. Entraron al camarín y preguntaron: “¿Quién es el Tabernero?”. Carlos Waitz continúa desaparecido.

CJVJM Comisión por los Juicios Verdad Justicia y Memoria - Mar del Plata
Audiencia 8-10-07

El atentado que dejó su casa hecha cenizas fue lo único que obligó a Andrés Javier Cabo abandonar la ciudad para salvaguardar la vida de su familia.
Cabo es médico pediatra especialista en psicoanálisis infantil y uno de los fundadores de la facultad de Psicología de Mar del Plata. Desde noviembre de 1976 vive en España. Solo vino dos veces a la Argentina y ayer declaró por primera vez ante el tribunal oral federal Nº 1 en una nueva audiencia del Juicio por la Verdad.
Cabo íntimamente vinculado a la vida universitaria y cultural de la ciudad brindó detalles pormenorizados de cómo se fue enrareciendo el clima social y político desde el triunfo de Héctor Cámpora hasta el golpe de Estado de 1976.
En 1957 llegó a la ciudad y comenzó a trabajar en el Hospital Materno Infantil. Luego se embarcó en el proyecto que buscaba abrir la facultad de Psicología y que a partir de 1963 se pudo realizar.
Cabo recuerda aquella época con enorme nostalgia y con un dejo de desilusión por los sueños que quedaron truncos cuando la violencia arrasó con todo y con todos.
“La utopía explotaba en todos los ambientes. Era una época de mucha esperanza donde todo parecía al alcance de la mano”, ilustró Cabo, quien a partir de la asunción de Cámpora como presidente en mayo de 1973, asumió la coordinación de la Zona Sanitaria octava y desde ese lugar, se relacionó con el Peronismo de Base y con la Juventud Peronista para continuar su trabajo social y sanitario en los barrios de la periferia.
Las crónicas periodísticas cuentan que cierta vez, en 1972, bajo el gobierno militar se ordenó desalojar el asentamiento que hoy se conoce como la villa de Paso. Cabo no dudó en tirarse en medio de la avenida junto a los habitantes del asentamiento para impedir el desalojo. Su trabajo social y la transformación que su impronta le imprimía a la sede de la Zona Sanitaria donde se discutían políticas y estrategias para una salud pública y gratuita al alcance de todos, no era bien visto por las autoridades. Tanto es así, que el Colegio de Médicos de la ciudad lo cuestionó en más de una oportunidad.
Pero, ese clima de transformación social comenzó a resentirse a causa de los enfrentamientos con aquellos que pretendían mantener el orden establecido. La masacre de Ezeiza fue un anticipo de la lucha interna dentro del peronismo. Cabo recordó que concurrió como ambulanciero brindando ayuda sanitaria a recibir a Perón. Allí se evidenció la lucha y a partir de ese día el enfrentamiento fue constante.
Una patota de 50 personas vestidos de civil y armadas ingresaron al edificio de la Zona Sanitaria. Cabo contó que tenía un perro en sus brazos y que sus fachas no eran las propias de un coordinador sanitario, por lo que los hombres armados de la “pesada peronista” no lo reconocieron.
La titularidad de Cabo al frente de la institución sanitaria octava terminó a los tres meses de su inicio, pero su tarea en los barrios y su cátedra en la facultad de psicología continuó. Allí conoció a Hugo Alais cuando el abogado desaparecido durante la Noche de las Corbatas estudiaba psicología. De aquella etapa recordó que la facultad era un ámbito donde la izquierda marxista convivía con el peronismo en asambleas democráticas.
Luego de la muerte de Perón la interna entre la derecha y la izquierda peronista se recrudeció, muestra de ello fue la persecución de los grupos de derecha a los militantes barriales y universitarios y la muerte del abogado y líder de la CNU, Ernesto Piantoni en respuesta a ese asedio.
Al asesinato de Piantoni le siguieron los crímenes de la familia Videla y de Miguel “Pacho” Elizagaray. Las amenazas de muerte hacia Cabo se hicieron cada vez más frecuentes. Pues por su tarea social y su vinculación a la Juventud Peronista era un objetivo para los grupos armados de la derecha.
Al enterarse del asesinato de Piantoni, Cabo hizo público su desacuerdo con el atentado. El pediatra reconoció que tuvo una gran contradicción: “para mi Piantoni era un asesino y el conflicto era decir ‘lo siento’, entonces la única salida era decir que no estaba de acuerdo”. Cabo no comulgaba con la violencia cuando supuestamente se había abandonado la lucha armada.
La madrugada del 21 de marzo de 1975, mientras eran velados los restos del líder de la CNU un grupo de la Triple A asistido por miembros locales, comenzaron una cacería que terminó con la muerte del cirujano Bernardo Goldemberg, además del asesinato de los Videla y Elizagaray.
Cabo cree que Goldemberg fue asesinado por error. En aquellos años alguien le hizo saber que los asesinos confundieron al cirujano con él y por eso lo mataron. A raíz de esa situación, Cabo dejó su casa de Laprida y Güemes, ocultaba a su familia en casa de amigos y seguía con su trabajo en el hospital.
El 29 de marzo de 1975 tres viviendas sufrieron atentados y fueron incendiadas. Una de esas casas fue la de Cabo. Afortunadamente nadie se su familia se encontraba allí. Sin lugar donde vivir Andrés Javier Cabo abandonó la ciudad y en noviembre de 1976 se fue del país. En una localidad cercana a Barcelona continuó con su profesión de médico y tuvo que olvidar APRA adaptarse. Hoy con 82 años y 31 de su exilio continúa viviendo en España y está jubilado. Sus hijos, como tantos otros que no pudieron vivir esos tiempos en los cuales “la utopía explotaba en todos los ambientes”, a veces le reprochan la suerte que corrió por su compromiso y militancia.


Jorge Agüero, militante del PCR en la industria del pescado


Previamente al Golpe, los empresarios de la Cámara de la Industria no ocultaban su intención de que se implementen medidas que terminen con “la rebeldía obrera”. Así lo explicó Jorge Agüero, militante social que trabajó en la industria del pescado durante los primeros años de la década del 70, quien resaltó que el gran crecimiento del sector fue posible “sobre la explotación” de los trabajadores. Y puso en evidencia la conexión existente entre las fuerzas militares que comenzaron a actuar antes del 24 de marzo de 1976 y el empresariado portuario.
Agüero fue en 1971 peón en una fábrica del grupo Valastro. “Uno de los que les ha ido bastante bien con el Golpe”, apuntó.
Entre 1970 y 1972, el militante del peronismo de base que luego sería parte del PCR y la Agrupación 1º de Mayo del Pescado, participó de los reclamos gremiales del sector, en busca de una convenio colectivo que respete la garantía horaria y los derechos del obrero. Por tal motivo estuvo dos veces detenido en la comisaría primera, y también pasó por la segunda, la tercera y la Guardia de Infantería. “Quedaba en libertad por el reclamo de organizaciones populares del momento”, explicó.
Durante el 74, Agüero fue delegado de la fábrica Marítima Integrada de Armadores (MIA), situada en Acha y Vértiz. Ese año –relató- eran frecuentes los enfrentamientos con dirigentes del SOIP, conducido por Abdul Saravia. Incluso, se repetían intentos de secuestros y amenazas. Dentro y fuera de las fábricas aparecían pintadas que indicaban “Zurdo te vamos a matar”, firmadas por la juventud sindicalista. En el playón de MIA donde solían organizarse las asambleas, grupos armados interrumpían las reuniones. “Se movían por las calles del puerto tranquilamente”, denunció Agüero.
Entre 1975 y 1978, en ocho oportunidades grupos armados que manifestaban ser de distintas fuerzas e incluso del Sindicato Obrero de la Industria del Pescado, irrumpieron en su vivienda, en la casa de su suegra y el segundo domicilio que debió ocupar en la casi clandestinidad.
En diciembre del 75, cuando se producía el intento de Golpe del brigadier Orlando Capellini, un grupo armado irrumpió en su casa de Florencio Sánchez 445, donde se encontraba la madre de Agüero, quien aseguró que buscaban material relacionado con el entonces gobernador bonaerense, Victorio Calabró. Estaban vestidos de civil, decían ser de la policía, pero el militante creyó que se trataba de grupos violentos utilizados por sindicatos.
A partir de allí, Agüero, junto a su compañera Adela Lorenzo, debió vivir “con mucha reserva”, y mudándose de lugar de tanto en tanto. Si bien todavía no se había instaurado la dictadura militar, se vivían tiempos difíciles. El trabajador del pescado recordó la muerte de René Isú, quien es acribillado de más de 20 balazos en las cercanías a Edison y Mario Bravo.
A fines de julio de 1977, nuevamente lo van a buscar a su vivienda un grupo de personas que dicen ser del Ejército, pero tampoco lo encontraron allí. Un operativo similar, con civiles armados, se repite en noviembre, aunque participaron también fuerzas uniformadas. Agüero tampoco estaba en el lugar.
Un mes después el operativo se repite en la casa de sus suegros. Cuatro sujetos –un muchacho joven, uno alto y con bigote, otro que llevaba puesto un chaleco antibala con la inscripción “Chino” y un hombre de más de 50 años- le dicen a su suegra que eran de la Federal. Se movilizaban en un Peugeot blanco con portaequipaje y un Torino.
En esos días, tras conseguir la dirección del domicilio donde se escondían Agüero y su mujer, un grupo de personas rompió la puerta del departamento B de O'Higgins 1850, ingresó al lugar y lo vació por completo, dejando sólo un fuentón con ropa. Los muebles y pertenencias de Agüero fueron cargados en un camión de la Fuerza Armada que cruzaron sobre la calle.
Sin poder dar con el paradero del obrero del puerto que militaba en el PCR, volvieron a la vivienda de la calle Juncal. Argumentando que tenían a su hija, que estaba embarazada, le pedían la dirección de Agüero. Enseguida, la suegra recorrió comisarías, entre ellas la cuarta. Ante la negativa de los uniformados les gritó que eran unos mentirosos, y la impotencia le llevó a decir que ella tenía una carta de su hija. Esa misma noche, otro grupo –con el mismo hombre de más de 50 años que ya había estado- acudió en busca del escrito, que nunca existió. La relación de los efectivos que estaban en la comisaría cuarta, con las fuerzas represivas, quedaría en clara evidencia. Durante el 78, otra vez la casa de Juncal fue víctima de un violento operativo.
Agüero y su mujer deciden irse de la ciudad. Viajan a Madariaga donde el filetero ayudaba a la organización de los obreros rurales.
En su oratoria, el trabajador explicó que las listas negras que hoy existen para restringir el acceso de algunos obreros en la actividad portuaria, eran también utilizadas en la década del 70. “No sólo para el aspecto laboral, sino también para la detención y persecución de personas”.
También recordó que cuando tenía 16 años practicaba paracaidismo en una escuela cercana a Batán. Un compañero de ese entonces, le contó hace algunos años que cuando llegaba con su avioneta a la Base Aérea pudo ver en reiteradas oportunidades cómo subían gente con ojos tapados o encapuchados a aviones.
Jorge Agüero volvió a Mar del Plata en 1991. Hoy, alejado de la actividad portuaria, sigue comprometido con la realidad social en su barrio Parque Palermo donde es fomentista. Antes de retirarse de la sala del Tribunal Oral Federal, recordó que hace 40 años mataron a Ernesto Che Guevara. Allí alojó el homenaje a los compañeros que hoy no están por luchar y por querer “un mundo mejor”.


CON NOMBRE Y APELLIDO

Hugo Garelik era estudiante cuando en 1977 fue secuestrado. Pasó por el GADA 601 y luego por la comisaría cuarta. Fue dejado en libertad. Entre el 2 y el 10 de diciembre de 1978 fue detenido –junto a su hermano que quedaría luego en libertad- del departamento de Independencia y Maipú. Continúa desaparecido

Telmo Ortiz, obrero del pescado de la planta Marfil, también fue secuestrado cuando tenía 18 años, al realizarse un operativo en Villa Cariño donde vivía. Se lo llevan porque decían que tenía armas, y fue liberado un tiempo después. El 14 de diciembre fue nuevamente secuestrado por un grupo donde había tres de la Brigada de Investigaciones.

Roberto Biaggio Evangelista, estudiante de psicología.


Américo Eisa fue secuestrado el 2 de diciembre de 1978, en el denominado “Operativo ratonera”.

Baes era un filetero que vivía en el barrio San Martín. Fue secuestrado y el 23 de diciembre de 1978 quedó en libertad. En un breve encuentro con Agüero, el obrero le mencionó que estuvo en detenido un lugar donde debía bajar 18 escalones. Allí reconoció que fue torturado, y en los interrogatorios le preguntaban por Agüero. A dos de los torturadores les decían “Aborto” y “Correntino”.

Antonio Satuto. Trabajaba en el Astillero Dante Gras y era estudiante de Ingeniería. Fue secuestrado en La Plata el 28 de julio de 1978 junto a su compañera.

Ponciano Argentino Ortiz estuvo detenido en la Base Naval, antes del Golpe sufrió ataques en su casa de Cerrito Sur.

Jorge Máximo Vázquez fue secuestrado el 25 de septiembre de 1976. “Negro alegría”, como lo apodaban trabajaba de peón en Frogocen. Fue secuestrado junto a Alicia Nora Peralta. Un vecino de Agüero pudo comprobar que la mujer estuvo detenida en la Cueva.

Ángel Luis Verón, apodadao “Anteojito” fue secuestrado en Capital Federal. Lo vieron en el Atlético.
Audiencia del 24-9-07




AUDIENCIA 23 DE OCTUBRE SEÑOR BURGOS,SUSANA ALICIA MUÑOZ DE ALAIS,ETELVINA GARCIA DE MUÑOZ
El grupo de hombres encapuchados, vestidos de civil y con armas largas llegó en dos Ford Falcon a la casa de Hipólito Irigoyen 3080. Una parte se dirigió a la planta baja y otro grupo tomó la vivienda del primer piso. Cuando Susana Alicia Muñoz de Alais bajó abrir la puerta pensando que su marido Hugo se había olvidado la llave, la encañonaron y la subieron a los empujones. Sus dos hijas de 1 y 3 años vieron toda la escena de violencia desplegada por los encapuchados. Años después la abuela de las niñas contó que luego de esa experiencia, Eleonora la más pequeña, perdió el habla por un tiempo y se angustiaba hasta el llanto cada vez que veía personas armadas o escuchaba disparos por televisión.
Ayer en una nueva audiencia del Juicio por la Verdad declararon la esposa y la suegra del abogado Hugo Alais secuestrado el 6 de julio de 1977 en lo que se denominó “La Noche de las Corbatas” cuando el terrorismo de Estado secuestró en dos noches seguidas, a un grupo de abogados laboralistas. Ambas mujeres brindaron detalles sobre la noche del secuestro del abogado y de todos los periplos realizados para obtener algún tipo de información sobre su destino final.
Susana Alicia Muñoz, oriunda de Chivilcoy, y Hugo Julio Alais se conocieron en julio de 1970 y se casaron en diciembre del mismo año. Ayer, Frente al tribunal oral federal Nº 1, Susana Muñoz contó que su marido que aún permanece desaparecido, militaba en política desde muy joven. Un informe de la DIPBA muestra que los servicios de inteligencia de la policía bonaerense tenían registrados que la actividad política de Alais había comenzado a los 13 años. En Mar del Plata, el abogado junto con su colega Jorge Candeloro, fundaron el Partido Comunista Revolucionario (PCR).
Según su mujer, Alais fue de los dirigentes que siempre estaba expuesto en los distintos conflictos y que en más de una oportunidad había vislumbrado que su compromiso político le procuraría una muerte temprana.
Uno de los primeros enfrentamientos en su época universitaria fue con la CNU (Concentración Nacional Universitaria), que lo llevó a tener que abandonar en primer año sus estudios de abogacía en la Universidad Católica. Luego con su mujer comenzaron a estudiar en la facultad de humanidades. Él se inscribió en Sociología y ella, en Psicología. Alaís se transformó en el referente del PCR en la universidad y los enfrentamientos con la CNU continuaron. Muestra de ello, era los seguimientos en auto a él y a su mujer Susana que viajaban en bicicleta de la universidad hasta su casa. “Muchas veces nos tiraban el auto encima y nos insultaban”, recordó Muñoz. Entre los matones de la CNU recordó a los hermanos Ullúa, a Delgado y a Juan Carlos Gómez.
En 1972, el matrimonio Alais se radica en La Plata. Hugo retoma los estudios de abogacía y Susana comienza medicina. Al poco tiempo, Alais recibe un mensaje de su padre diciéndole que fuerzas de la marina lo estaban buscando y que debía presentarse en la Base Naval de Mar del Plata. Alais concurre a la citación acompañado por su padre y permanece un día bajo arresto. Luego de un exhaustivo interrogatorio sobre su militancia. Lo dejan en libertad y le informan que desde esa fuerza ya no lo iban a necesitar ni a molestar pero que no le podían garantizar que desde las otras fuerzas no lo anduviesen buscando.
En octubre de 1976, Alais se recibe de abogado y con sus dos hijas muy pequeñas, el matrimonio regresa a Mar del Plata. Se instalan en el primer piso de Irigoyen 3080 y el joven abogado comienza a trabajar en el estudio del doctor Camilo Ricci. La viuda de Alais, dijo desconocer que su marido estuviese militando en política cuando regresaron a la ciudad.
El 6 de julio del año siguiente, cerca de las 21 sonó el timbre y Susana pensó que su marido se había olvidado las llaves de casa. Bajó hasta la puerta de calle y al abrir vio al grupo de hombres encapuchados, vestido de civil y con armas largas que le preguntaban por “Hugo”. Muñoz contó que sus hijas lloraban y que las encerraron en una habitación. A ella la llevaron a otro de los cuartos y abrían los placares buscando armas que no había. Después de un rato la encerraron en el baño.
A el abogado, Eduardo Soares quien participó por primera vez como querellante en una audiencia del Juicio por la Verdad, le llamó mucho la atención el hecho de que el grupo preguntara por Alais llamándolo por el nombre de pila. Esa situación y que estuvieran encapuchados abre la sospecha que quienes buscaban a Alais temían ser reconocidos por él o por su esposa.
Después de un rato, permitieron que el padre de Alais quien se encontraba en la vivienda de la planta baja, fuera arriba por sus nietas. Temía que se llevasen a Susana y las nenas vieran esa escena. Finalmente, los hombres se fueron solos dejando ambas casas todas revueltas.
Susana recordó que a los pocos minutos, llegó el hermano de Camilo Ricci y le dijo que Hugo y su hermano habían sido sacados del estudio por un grupo de personas armadas que les habían encadenado las manos por la espalda.
El padre de Alais presentó un recurso de Habeas Corpus en el juzgado del magistrado Pedro Hooft pero a los pocos días fue rechazado. También se hicieron presentaciones y se pidió ayuda al Colegio de Abogados de la ciudad. Nunca hicieron caso al pedido de los familiares de Alais.
Cuando el caso timó estado publico, el doctor Paoletti, el jefe de Susana, la echó del trabajo. Le dijo que no volviera para garantizar la seguridad del resto de sus compañeros.
Un mes después del secuestro de su marido Susana se fue a vivir a Chivilcoy. Hasta 1978 les dijo a sus hijas que su padre estaba de viaje. No podía decirles que estaba muerto porque ella no tenía siquiera esa certeza.


Montones de cartas
Etelvina Zulema garcía de Muñoz, es la mamá de Susana y suegra de Hugo, ayer se sentó frente al tribunal después de un cuarto intermedio de diez minutos. Junto al padre de Alais fueron quienes emprendieron un largo periplo para poder dar con Hugo.
Madre e hija habían decidido no decir nada a sus familiares de Chivilcoy en tanto no se aclarara un poco la situación. Pero, una tarde desde Chivilcoy llamaron a Etelvina para decirle que una radio uruguaya habían dicho que durante un supuesto enfrentamiento entre el ejército y un grupo de extremistas habían muerto tres hombres y una mujer y que uno de los hombres era el abogado Hugo Alais, quien fue asesinado por la espalada cuando intentó huir por un descampado. El periodista uruguayo, también dijo que dentro del baúl del auto en el que viajaban los extremistas habían hallado con vida al doctor Bossi uno de los sobrevivientes de la Noche de las Corbatas junto con Camilo Ricci.
Etelvina contó que escribió montones de cartas que enviaba al regimiento del GADA para que le brindaran información sobre el destino de su yerno. Incluso, a través de su marido lograron una entrevista con los monseñores Pezzolatto y De Nicolaes quienes le dijeron que “podían acceder a las listas de los detenidos pero que no podían preguntar nada”. Así fue que días más tarde le informaron que Hugo Alais figuraba en una lista de detenidos en el GADA pero que su nombre estaba marcado con una cruz lo que significaba que ya no estaba allí.
En otra ocasión, Etelvina recordó que un vecino de su edificio, Pierino Di Toma –un viejo militante del Partido Justicialista-, le dijo que podía averiguar que había pasado con su yerno. Etelvina no recordó exactamente la fecha, pero según su relato Di Toma le dijo que Alais había sido asesinado y que lo habían “picaneado desde la planta de los pies hasta el cuello”.
En mayo de 1978 La madre de Susana recibió una citación para presentarse en el GADA junto a su hija. Las dos mujeres se entrevistaron con un teniente coronel de apellido Coronel. El oficial les dijo que había meditado mucho antes de citarlas y que después de leer las cartas de Etelvina en la cual ella les pedía una explicación porque no sabía que decirle a sus nietas cada vez que preguntaban por el padre, decidió recibirlas.
Coronel les dijo que les dijeran a las niñas que su padre había muerto en un accidente. Según el militar, Alais pertenecía a un grupo armado y que seguramente había querido salirse pero sus compañeros lo mataron para asegurarse que no los delatara. Etelvina relató que su hija le preguntó al oficial: “¿…y si aparece? Con total seguridad, Coronel respondió: “no señoras…no va aparecer”.
Ricci fue liberado a los pocos días de su secuestro. El juez que había recibido el Hábeas Corpus por el abogado secuestrado, no lo llamó a declarar tras su liberación. Hooft tampoco averiguó sobre la suerte de Alais a sabiendas que habían sido secuestrados por las mismas personas.
Ricci nunca recibió a los familiares del resto de los abogados secuestrados durante la Noche de las Corbatas. En 1984, la viuda de Alais lo fue a ver a su estudio, Ricci sólo le ofreció interceder ante la Caja de Abogados para que Susana y sus hijas contaran con un subsidio. Con un llamado Ricci logró lo que la viuda había perseguido 7 años. Susana hasta el día de hoy se pregunta por qué Ricci actuó de esa manera.
En tanto, Marta García, la viuda de Candeloro, una vez liberada contó que en el Centro Clandestino de Detención conocido como La Cueva vio a Hugo Alais y que incluso en una oportunidad tuvo que brindarle asistencia porque estaba muy lastimado tras una sesión de tortura. Hasta la fecha, Hugo Alais continúa desaparecido.
Tras la declaración de Etelvina García de Muñoz, el tribunal decidió mandar su testimonio a la justicia en primera instancia ya que los datos aportados son relevantes para desentrañar la relación de algunos miembros de la Iglesia con el Terrorismo de Estado.


“Lo único que nos queda es recuperar el cuerpo”

José Antonio Burgos sabe que su hermano está muerto. Ahora, 31 años después junto a su madre de 90 años, lo único que quieren es recuperar el cuerpo de Juan.
Juan Jacinto Burgos militaba en la Juventud Peronista. Era el responsable de la regional séptima. El 29 de julio fue a una cita con un compañero, Héctor “el gallego” Fernández, quien había estado detenido por las fuerzas militares. Debían encontrarse en la esquina de Moreno y Olazábal, pero al llegar a pocos metros del punto de encuentro, Burgos se da cuenta que se trataba de una “cita envenenada”. La calle estaba tomada por fuerzas de seguridad. Burgos alerta a su compañero, se produce un enfrentamiento y cae herido.
José declaró ayer por primera vez ante un tribunal sobre la desaparición de su hermano. Él cree que Fernández era parte de la emboscada. Relató que su hermano no debía asistir a esa cita sino que era otro compañero, un tal Paco, quien debía reunirse con Fernández pero que Juan tuvo reemplazarlo porque estaba enfermo. Fernández no fue detenido en esa emboscada y no figura como desaparecido por lo que Burgos infiere que aún vive.
La primeras noticias sobre su hermano, decían que había sido trasladado al HIGA muy mal herido. Lo operaron y sin autorización médica sus captores lo sacaron de allí. Aparentemente, contó Burgos, habría sido custodiado por un médico de apellido Castorina que en ese momento se encontraba haciendo el servicio militar.
Una enfermera aseguró que en esa fecha llegaron al hospital una mujer embarazada herida de bala y un hombre, también baleado, al cual no dejaban hablar con nadie y a quien los militares no querían identificar. Todo hace pensar que se trataba de Juan Burgos. Unos días después de la desaparición de Juan, un grupo de militares tomaron el hotel de la Asociación de Agentes de Propaganda de la Salud, lugar de trabajo de José. Ante esa situación, José saca a su esposa, a la mujer de su hermano y a sus hijos de la ciudad. Después de una semana en la que junto a su padre no pueden averiguar nada de su hermano decide irse a Buenos Aires.
Una vez en Buenos Aires, en septiembre del 76 en un artículo muy pequeño de La Razón se publicó que tras un enfrentamiento con fuerzas de seguridad cayó abatido Juan Jacinto Burgos. José cree que esa podría haber sido la fecha en que su hermano murió tras permanecer cautivo en un centro de detención.
El 11 de noviembre del 76, la hermana de su esposa, Silvia Gallina es secuestrada y en febrero del año siguiente desaparecen sus otros dos cuñados Eugenio y Mario y su suegro Eugenio Félix Gallina. Burgos se exilió en Brasil durante muchos años junto a su familia.